Miércoles, Agosto 15, 2018

Política de Estado


Jueves, 14 Junio 2018 09:49

Cardenal Burke: la Irlanda católica “no recibió apoyo de Roma” durante el referéndum del aborto

No porque sea flagrante y dolorosamente obvio, como hemos recordado aquí en diversas ocasiones, tiene menos mérito que el Cardenal Raymond Leo Burke lo recuerde públicamente: en un momento crucial para los católicos irlandeses, cuando en su país se votaba eliminar la protección constitucional al no nacido, Roma calló.

Lo ha señalado en declaraciones al semanario polaco Sieci: “En Irlanda, durante la campaña previa al referéndum sobre la protección de la vida del no nacido, exactamente igual que en los referenda anteriores sobre el llamado ‘matrimonio’ de personas del mismo sexo, quienes han combatido en estas batallas no recibieron apoyo de Roma”. Y añade que incluso los propios obispos irlandeses “defendieron demasiado débilmente los principios morales”.

Es una omisión misteriosa, llamativa en una encrucijada tan estratégica en la guerra contra Cultura de la Muerte. Irlanda se mantenía como bastión solitario en Europa, y ha caído en una derrota estrepitosa con un bando, el de los defensores de la vida, luchando sin una palabra de apoyo del pastor de los católicos.

 

Un silencio así, subraya Burke -uno de los dos supervivientes de los cuatro cardenales que sometieron sus Dubia al Papa, nunca respondidos-, refleja una situación “alarmante” en la Iglesia.

Es difícil que los fieles puedan sostenerse en la batalla cuando sus propios pastores, como indica Burke más adelante en la entrevista, arrojan dudas sobre la doctrina perenne de la Iglesia.

Esta situación se debe, ante todo, dice Burke, a que “se están minando y cuestionando verdades de fe fundamentales”.

“La doctrina moral nos enseña que ciertos comportamientos son malos, siempre y en todas partes, y que no pueden ser considerados buenos en ninguna circunstancia”, sigue el cardenal. “Esto se aplica a la actividad sexual con una persona del mismo sexo tanto como a las relaciones sexuales fuera del matrimonio. Y ahora estamos viendo aparecer en la propia Iglesia un consentimiento a este tipo de prácticas”.

 

infovaticana.com/

 

Valora este artículo
(0 votos)
Inicia sesión para enviar comentarios

Santo Tomas Moro

"El hombre no se puede separar de Dios, ni la política de la moral."

 

Mensajes a  Maureen Sweeney-Kyle

 

 

 

 

 

“Como hijos de la Nueva Jerusalén,

 

ustedes deben afrontar la corrupción

 

que está consumiendo el corazón del

 

mundo. 

 

La decadencia moral no tiene límites." ...

 

lea más: amorsanto.com 15-09-2009

 

 

 

Contáctese con nosotros

No dude en escribirnos

 

Sus comentarios son bienvenidos 

 

cferrari4@gmail.com

Nuestra Señora de las Rosas - Mensajes

Primer vínculo vital e irremplazable

Dale el pecho a tu niño hasta los 2 años de edad, como mínimo.

Monumento al no nacido - Eslovaquia

 

 

 

 

Políticas de Estado en Perú

Conozca las exitosas políticas de estado de Perú

Cántico de David 1 Cro 29 10-13

 

 

 

Bendito eres, Señor,

 

Dios de nuestro padre Israel,

 

por los siglos de los siglos.

 

 

Tuyos son, Señor, la grandeza y el poder,

 

la gloria, el esplendor, la majestad,

 

porque tuyo es cuanto hay en cielo y tierra,

 

tú eres rey y soberano de todo.

 

 

De ti viene la riqueza y la gloria,

 

tú eres Señor del universo,

 

en tu mano están el poder y la fuerza,

 

tú engrandeces y confortas a todos.

 

 

Por eso, Dios nuestro,

 

nosotros te damos gracias,

 

alabando tu nombre glorioso.

 

 

 

 

 

ARTÍCULOS EN PDF

 

 

Oración a Sta. María, Señora de la Gracia

Resultado de imagen para inmaculado corazon de maria

 

Santísima Virgen María

 

Señora de la Gracia

 

Te ruego me concedas tener

 

Un profundo conocimiento intelectual

 

De tus virtudes virginales

 

Una intensa experiencia vital

 

De tu ternura de madre

 

Y una constante actitud

 

De consagración total

 

A tu Inmaculado Corazón

 

Y que

 

Por el conocimiento

 

El amor

 

Y la consagración

 

Pueda hacerme

 

Un poco más semejante

 

A tu tan querido Hijo

 

Mi Salvador y Señor

 

Jesucristo

 

Amén