Martes, 14 Mayo 2013 16:27

Documento del Vaticano le cierra la puerta a la "educación" sexual hedonista

Nuevo documento del Vaticano le cierra la puerta a
la "educación" sexual hedonista y reafirma la
autoridad de los padres

Por el Padre Paul Marx, O.S.B., Ph.D.

El Pontificio Consejo para la Familia (PCF) del Vaticano publicó el 8 de diciembre de 1995 un
nuevo documento, Sexualidad humana: verdad y significado.

A finales de enero de 1996, el Padre Paul Marx, O.S.B., Ph.D., fundador de Human Life International, fue invitado a Roma por el PCF
para que dirigiera la palabra a los participantes de una "Reunión Internacional de Expertos" sobre
este documento. A continuación presentamos el resumen de su discurso.

Sexualidad humana: verdad y significado es un documento extraordinario, que de forma eficaz le

cierra la puerta a la educación sexual impartida en el aula escolar. El documento les hace un
llamado a los padres para que recuperen la tarea que con todo derecho les pertenece; tarea que a
menudo, y erróneamente, los educadores profesionales, las escuelas y los medios de
comunicación social les han usurpado. Una y otra vez, el nuevo documento cita las enseñanzas
papales anteriores que afirman que los padres tienen el deber y el derecho de ser los primeros y
principales educadores de sus hijos (n.5).

El Pontificio Consejo para la Familia le ha dedicado cinco años a la preparación de esta guía,
respondiendo de esta manera a las quejas de los padres de familia, especialmente de los EE.UU.,
donde éstos se han indignado con todo derecho ante lo que ocurre en las escuelas.

El propósito principal de Sexualidad humana: verdad y significado es darles a los padres una
renovada confianza, valentía y convicción para que eduquen a sus hijos sobre estos temas, en una
cultura caracterizada por el materialismo hedonista, así como por los decretos amorales e
inmorales de los gobiernos. Éstos asumen distintas formas, tales como "educación sexual basada
en la realidad", "salud reproductiva", "clarificación de valores", "guía para la imaginación", y las
absurdas "relaciones sexuales sin riesgo" o, como le llaman en el Estado de Virginia, EE.UU.,
"Educación para la vida familiar".

La introducción trata concretamente de los problemas que enfrentan los padres hoy al educar a sus
hijos acerca del verdadero significado de la sexualidad:

En el pasado, aún cuando la familia no proporcionaba una educación sexual específica, la cultura
general estaba impregnada por el respeto hacia los valores fundamentales y servía para
protegerlos y mantenerlos. [Hoy] el deterioro de los modelos tradicionales ha privado a los niños de
solidez y dirección positiva...[una situación] empeorada por el eclipse de la verdad sobre el hombre,
que ejerce presión para reducir la sexualidad a algo trivial...la sociedad y los medios de
comunicación proporcionan una información impersonal, recreativa y a menudo pesimista (n.1).

Sexualidad humana: verdad y significado primero expone las verdades doctrinales de la Iglesia, sus
principios y la antropología en los que debe fundarse la educación. Luego presenta los derechos y
deberes de los padres, cuyo papel es supremo. Luego el documento señala las etapas del
desarrollo infantil, las cuales influyen en la manera en que los padres imparten gradualmente la
educación para el amor en la familia. Finalmente, proporciona recomendaciones específicas para
guiar a los padres y a todos los que tienen permiso para asistirlos en esta tarea.

Aparte del contenido de incalculable valor, este tratado está bellamente escrito. Ninguna obra
literaria o poética puede compararse con la elocuencia de nuestra Santa Iglesia Católica, cuando se trata de escribir o enseñar sobre el amor, el matrimonio y la familia. Nos inspira a vivir estas
verdades a nivel personal, en nuestras familias y en nuestra Iglesia. ¡Cuando uno lee estas
palabras se regocija otra vez de ser católico!

Todo el documento está colocado en el contexto de las enseñanzas auténticas de la Iglesia
Católica. Su tema central es el don divino del amor. Se nos recuerda que la persona humana,
creada a imagen de Dios, es un alma unida sustancialmente a un cuerpo cuya vocación es el amor.

Cada persona tiene un destino eterno, y la sexualidad humana debe ser vivida en el matrimonio o
en la virginidad consagrada, según la virtud de una castidad amorosa. Se enfatiza el amor como
auto donación y la virtud de la castidad se presenta tanto como auto donación como auto control.

La educación sexual, según el uso moralmente aceptable de este término, consiste en la
"formación para la castidad" y no puede ser separada del cultivo de todas las demás virtudes,
especialmente de la caridad. El documento declara que la educación de los niños a la castidad
tiene como fin estos tres objetivos:

1) conservar en la familia un clima positivo de amor, de virtud y
de respeto de los dones de Dios, en particular el don de la vida;

2) ayudar gradualmente a los hijos
a comprender el valor de la sexualidad y de la castidad, sosteniendo su crecimiento por medio del
ejemplo, del consejo y de la oración; y

3) ayudarles a comprender y a descubrir su propia vocación
al matrimonio o al celibato, en el respeto de sus actitudes y dones del Espíritu Santo (n.22).

El primer principio básico para una aproximación positiva es que "la sexualidad humana es un
misterio sagrado y se debe presentar según la enseñanza doctrinal y moral de la Iglesia, teniendo
siempre en cuenta los efectos del pecado original" (n.122), es decir, la debilidad humana y la
necesidad de la gracia para vencer la tentación y evitar el pecado.

En un comentario sobre el documento publicado en Living Tradition, Monseñor John F. McCarthy,
uno de sus autores, señaló que "es obvio que la mayoría de las escuelas públicas no respetan este
principio y hasta lo violan sistemáticamente. Pero aún muchas escuelas católicas también lo
ofenden abiertamente. El disenso público de muchos maestros en las escuelas católicas con
respecto a la enseñanza doctrinal y moral de la Iglesia es prueba suficiente, además de la noción
tergiversada sobre la sexualidad que ha invadido los círculos intelectuales católicos" (Living
Tradition, No. 62, enero, 1996, p. 6).

Sexualidad humana: verdad y significado proporciona principios concretos para guiar a los padres,
principios que también sirven de sólidas municiones para los padres, cuando tienen que
enfrentarse a la inmoralidad que se encuentra en el sistema escolar:
Se les urge a los padres que vigilen atentamente todo tipo de educación sexual que se les imparte
a sus hijos fuera del hogar y que los retiren cuando crean que ésta no corresponde a sus propias
convicciones morales o religiosas (n.117).

Se les prohíbe expresamente a las escuelas el penalizar al niño o a su familia por ejercer el
derecho de retirarlo de una instrucción indeseada (n.120).

No se debe presentar a los niños y a los jóvenes de cualquier edad, ningún material de carácter
erótico, individualmente o en grupo. Ejemplos de esto serían las presentaciones eróticas visuales,
verbales o escritas, las bromas indecentes o el lenguaje obsceno y la denigración de la castidad
(n.126).

No se puede invitar a nadie, y mucho menos obligarlo, a actuar de modo que pueda ofender
objetivamente la modestia, dañar la propia delicadeza o el sentido de la privacidad. Este principio
ilumina el respeto que se le debe al niño y condena ciertos métodos que se emplean en las
escuelas: la representación de papeles que describen cuestiones genitales o eróticas, la búsqueda de información personal o familiar acerca de asuntos sexuales; exámenes orales o escritos que
preguntan acerca de cuestiones genitales o eróticas (n.127).

Se les urge a los padres a que se unan para oponerse a las formas injuriosas de educación sexual
y para asegurarse de que sus hijos sean educados según los principios cristianos (n.114).
A los padres se les dice que tengan cuidado con "las asociaciones profesionales de educadores
sexuales, consejeros sexuales y terapistas sexuales, ya que su trabajo se basa a menudo en falsas
teorías, privadas de valor científico y que no reconocen el valor de la castidad" (n.138).

Monseñor McCarthy también dice que "tal educación [sexual] no debe ser impartida por la escuela
sin la autorización específica de los padres. El permiso de los padres no debe ser asumido; sino
que la autorización debe ser dada explícitamente por los padres para cada niño involucrado" (Living
Tradition, enero 1996, p.5). Y, en el caso de que las escuelas presenten material objetable,
McCarthy dice que "los padres no necesitan convencer a las autoridades escolares de que sus
objeciones son válidas; al contrario, son las autoridades escolares las que tienen que convencer a
los padres de que el material en cuestión no es objetable".

La educación sexual en el aula fue inventada por la Paternidad Planificada*, y la organización
fundada por ella, el Consejo de Información y Educación Sexual de los EE.UU. o SIECUS (Sex
Information and Education Council of the U.S.), para propagar la instrucción sexual sin valores
desde el Kindergarten hasta el 12vo grado, generalmente a expensas de los contribuyentes y
violando los derechos de los padres. Cualquiera que haya seguido de cerca la educación sexual en
las escuelas a través del mundo, podrá darse cuenta de que ha sido un miserable fracaso en todas
partes.

Dada la separación entre la iglesia y el Estado en la mayoría de los países desarrollados,
Dios, la moral y los valores religiosos no pueden ser mencionados en el aula. Y, sin embargo, es
sólo a través de la inculcación de valores religiosos, morales y espirituales en los jóvenes desde
temprana edad, que ellos crecerán como personas amorosas que se dan a sí mismas y que saben
tener auto control.

Recuerden mis palabras: los liberales (tanto dentro como fuera de la Iglesia), los planificadores de
la familia**, los controladores de la población, los anticatólicos y la prensa secular tendrán un día
de gala con este nuevo documento de Roma. Hasta podemos anticipar sus viejos y cansados
argumentos: "¿Qué saben un montón de hombres célibes sobre la sexualidad?...este es otro
ejemplo del patriarcado en la Iglesia...el tener relaciones sexuales sólo dentro del matrimonio es
típico de la represión católica", etc., etc., ad nauseam.

Pero los frutos de sus planes han causado estragos en los individuos y en la sociedad en su
totalidad. La evidencia es abrumadora: una epidemia de embarazos en las adolescentes, el aborto
a petición en cualquier momento durante los nueve meses del embarazo, tasas elevadas de
divorcio, la esterilización, la contaminación química del cuerpo femenino con los anticonceptivos
(¡la mayoría de ellos son abortivos!), una ola de violencia doméstica, el SIDA, una pandemia de
enfermedades transmitidas sexualmente que han dejado estériles a miles de mujeres.

No dejen que nadie les diga algo diferente, esta letanía de miserias tiene sus raíces en el mal uso de la
sexualidad humana. Es evidente que es hora de regresar a las enseñanzas de nuestra fe.

Sexualidad humana: verdad y significado señala el camino. Este documento debe ser leído por
todos los padres de familia.

Paul Marx

 

* Paternidad Planificada es la asociación miembreo en EE.UU. de la Federación Internacional de
Planificación de la Familia (IPPF)\Hemisferio Occidental, que es parte de la IPPF a nivel mundial, la
organización que más promueve el aborto, la anticoncepción y la educación sexual hedonista a
través del mundo. ** El Padre Marx se refiere aquí a los que promueven el aborto, la anticoncepción y la educación
sexual hedonista, lo mismo se diga de los controladores de la población, que él menciona a
continuación.

Publicado por Human Life International - Vida Humana Internacional © 1998. Se permite la
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Humana Internacional.