Domingo, 27 Enero 2019 06:42

El nuevo arzobispo de Lima fue suspendido como profesor de Teología por el cardenal Cipriani

 

TRAS LA SUSPENSIÓN, MATTASOGLIO SE DECLARÓ EN REBELDÍA, NEGÁNDOSE A ASUMIR SUS RESPONSABILIDADES PASTORALES.

 

Esta misma semana el Santo Padre Francisco ha elegido a Carlos Castillo Mattasoglio para suceder a Mons. Juan Luis Cipriani como arzobispo de Lima. El nombramiento no está exento de polémica, pues, tal y como pudo saber InfoVaticana, Mattasoglio estuvo vinculado hace años al Partido Comunista Revolucionario y al grupo terrorista Sendero Luminoso, responsable de la muerte de miles de personas en Perú.

No se trata, sin embargo, de la única mácula que encontramos en el pasado de Mattasoglio, que ejerció durante años como profesor en la Pontificia Universidad Católica del Perú: en el año 2013, el entonces arzobispo Cipriani decidió no renovar el ‘mandato canónico’ que permitía a Mattasoglio – y a otros tres profesores – dar clase de Teología. ¿El motivo? Agravios a la jerarquía eclesiástica.

La decisión del cardenal Cipriani causó cierto revuelo y una respuesta airada de la universidad, pero era completamente lícita: estaba amparada por el artículo 103 de los estatutos universitarios y por el concordato firmado entre la Santa Sede y la República de Perú en el año 1980, según el cual los profesores de ciencias religiosas deben contar con el consentimiento expreso del obispo local.

La universidad, a la que ya el Vaticano prohibió denominarse ‘pontificia’ y ‘católica’ por negarse a adecuar sus estatutos a la nueva ley eclesiástica, se resistió a acatar la disposición del arzobispo de Lima. Desoyendo a éste, se limitó a declarar que adoptaría ‘las medidas necesarias para garantizar el cumplimiento de los planes de estudio’.

Quizá lo más grave del asunto fuese la reacción de Mattasoglio, que cobraba 5.000 euros de la universidad, a la decisión de Mons. Cipriani. Según han confirmado a InfoVaticana fuentes cercanas al caso, el actual arzobispo de Lima acaudilló una revuelta contra su predecesor.

Así, a pesar de su condición de sacerdote de la diócesis de Lima, se negó a asumir responsabilidades pastorales. Ése fue el modo que eligió para expresar su descontento con la decisión del arzobispo, a quien cuya autoridad debía, en teoría, someterse.

O sea, que el Papa Francisco ha designado como arzobispo de Lima a un religioso con un historial de afrentas y desacatos a la autoridad eclesiástica.

La trayectoria académica de Mattasoglio

 

Un detalle interesante sobre la vida académica del nuevo arzobispo de Lima es su tesis doctoral, que versa sobre Fray Bartolomé de las Casas (un religioso del S.XVI que, sirviéndose de falacias combinadas con medias verdades, denunció los abusos de los españoles en América). Este hecho, tomado aisladamente, no quiere decir nada; pero si lo unimos a otros detalles de la biografía de Mattasoglio, cobra una singular importancia.

Así, a sus inconfesables vínculos con el Partido Comunista Revolucionario, debemos sumar su duradera relación con el padre Gustavo Gutiérrez, autor del libro Teología de la Liberación.

 

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