Sábado, 27 Julio 2019 09:54

La Virgen de Fátima y el Pontificio Instituto Juan Pablo II

Por el cardenal Carlo Caffarra

Proponemos de nuevo un testimonio escrito por el cardenal Carlo Caffarra pocos meses antes de morir, sobre el origen y el significado del Instituto Juan Pablo II sobre el matrimonio y la familia, que nos ayuda a comprender los hechos dramáticos de estos días.

Lo que está sucediendo en el Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II para las Ciencias sobre el Matrimonio y la Familia, hechos sobre los que hemos hablado en estos días (hacer click aquí y aquí), es algo que va más allá de una banal confrontación entre diversas corrientes de pensamientos o grupos de poder. Se trata, en cambio, de hechos que se incluyen en esa batalla apocalíptica que se puede encontrar también en el origen del Instituto, querido por san Juan Pablo II y puesto en marcha por la persona que después se convertiría en el cardenal Carlo Caffarra. Precisamente Caffarra, pocos meses antes de morir -el 6 de septiembre de 2017-, escribió una breve memoria sobre el significado que tiene el Instituto y el destino que les espera a quienes defienden la familia natural, que fue publicada a finales de 2017 en el número 3 de Anthropotes, la revista del Instituto. La volvemos a proponer hoy por su gran actualidad y como clave de lectura ante lo que está sucediendo.

La fundación del Instituto Juan Pablo II tenía que ser anunciada públicamente durante la habitual audiencia del miércoles, el 13 de mayo de 1981. El Instituto nacía de una profunda inspiración -creo de origen divino- de Juan Pablo II, de su profunda estima por el amor conyugal y de la certeza de que el futuro del hombre y de la Iglesia se encuentra en el matrimonio y la familia.

Fue el Santo Pontífice quien orientó la propuesta filosófica y teológica del Instituto. Quería ser informado sobre los planes de estudio, y en octubre de 1981 recibió a todos los docentes en Castel Gandolfo para que cada uno de ellos le informara sobre el curso que impartiría.

Fue justo al inicio de la audiencia del 13 de mayo de 1981 cuando Juan Pablo II fue herido de gravedad. A partir de este hecho empecé a pensar en la existencia de un profundo vínculo entre la inspiración originaria, el Mensaje de Fátima y el Instituto. Fue a causa de esta percepción por lo que le pedí al Santo Padre que pusiera el Instituto bajo la protección de la Virgen de Fátima.

Estábamos al inicio del tercer o cuarto curso académico -no recuerdo exactamente-, cuando tuve la extraordinaria confirmación de todo lo que he dicho. Estábamos atravesando un momento muy difícil. Escribí a sor Lucía, la vidente de Fátima, sólo para informarla de la existencia del Instituto, pero sobre todo para pedirle oraciones. Concluí la carta diciéndole que no hacía falta que respondiera a la misma.

Con gran asombro y maravilla por mi parte, me llegó una larga carta escrita a mano y firmada por sor Lucía. De esta carta llevo grabadas en mi corazón las últimas palabras: «Llegará un tiempo en el que el combate decisivo entre Satanás y el Reino de Cristo tendrá lugar en el seno del matrimonio y la familia, y quien defienda el matrimonio y la familia sufrirá grandes persecuciones. Pero no tema, Nuestra Señora ya le ha aplastado la cabeza». Para mí, para todos nosotros, fueron palabras de gran consuelo. Estábamos atravesando un momento en el que había una gran hostilidad hacia el Instituto, dentro y fuera de la Iglesia.

Le pedía consuelo al Santo Padre Juan Pablo II. Una noche en que estaba cenando con él me dijo: «No te preocupes; estamos en la misma barca y recibimos los mismos golpes». La «profecía» de sor Lucía se está realizando ante nuestros ojos. Pero que nada nos turbe: Nuestra Señora ya le ha aplastado la cabeza. Estoy muy agradecido al profesor Grygiel, uno de los padres fundadores del Instituto, y socius in passione Christi a causa del Evangelio del matrimonio.

 
8 comentarios en “La Virgen de Fátima y el Pontificio Instituto Juan Pablo II
  1. Belzunegui

    «Llegará un tiempo en el que el combate decisivo entre Satanás y el Reino de Cristo tendrá lugar en el seno del matrimonio y la familia, y quien defienda el matrimonio y la familia sufrirá grandes persecuciones. Pero no tema, Nuestra Señora ya le ha aplastado la cabeza»
    ¿ Intuía sor Lucía que este combate, no sólo se daría en los ámbitos culturales, sociales y políticos, sino también y muy crudamente, en el ámbito eclesial ?

    1. Belzunegui

      Líderes católicos laicos de todo el mundo se reunirán en Roma en octubre para una discusión de mesa redonda sobre las cuestiones que se abordarán en el próximo Sínodo de los Obispos para la región del Amazonas. El evento, organizado por la asociación internacional pro-vida Voice of the Family, se titula «¿Nuestra Iglesia: ¿reformada o deformada?» Se llevará a cabo el viernes 4 de octubre de 3 a 6 p.m. en el Hotel Massimo D’Azeglio.
      No podemos quedarnos de brazos cruzados ante tanta asechanzas.

    2. Belzunegui

      Es exactamente lo contrario del enfoque propuesto hoy y referido a Amoris Laetitia. La realidad a partir de la cual comenzar ya no es Cristo, sino la situación, la fragilidad de la familia. Significativo es lo que los maestros del Instituto, en todo el mundo, se sorprendieron al escuchar repetidos en estos tiempos por el nuevo director, Monseñor Sequeri, sobre el llamado «nuevo paradigma»: hemos elaborado durante muchos años una teología del matrimonio pero no de la familia, como le gusta decir, porque siempre hemos pensado en la familia arraigada en el matrimonio; en cambio, hoy tenemos que pensar en las realidades familiares que no siempre surgen del matrimonio, hay muchas formas de familiaridad y todas tienen valores.
      ¿ No se dan cuenta que la familia desvinculada del matrimonio desaparece ? Por supuesto que sí. Es lo que quieren. Tenemos al enemigo dentro de la Iglesia, muy dentro, y muy arriba, en la cúspide, pero hay que querer verlo, aunque duela, para poner remedio.

  2. Amalia

    Precioso e impresionante testimonio…

  3. Los planteamientos y las afirmaciones de personas que como en el caso del Cardenal Caffarra son de Jesucristo, son de Dios, tienen un sonido especial, transmiten un sosiego inigualable, se orientan y nos orientan al escucharles claramente hacia el Bien, La Luz, La Vida.

  4. solodoctrina

    Impresionantemente verdadero los testimonios del santo polaco, Sor Lucía y del Cardenal Caffarra.

    Ahora estamos ante el desmantelamiento interno protagonizado por el Bergogliato del Instituto más importante creado en la Iglesia en los últimos cuarenta años. Y la profecía es clara: el bergogliato antes de empezar ya perdió ante la Virgen. Los perpetradores de la cultura de la muerte anti-familia ya están juzgados, no tienen Redención..

  5. Belzunegui

    Un análisis realizado por la agencia de noticias Bloomberg pone el dedo en el flagelo del divorcio, cuyos costos sociales son muy altos. Un aumento dramático de la pobreza (-45% en el nivel de vida de quienes se divorcian después de los 50 años de edad) se combina con problemas sociales pero también de salud, con un aumento en la tasa de depresión, la incidencia de ataques cardíacos y la tasa de suicidio. Frente a estos datos objetivos, que también son fáciles de intuir, resulta asombroso el silencio de la Iglesia, que renuncia a reafirmar la belleza de la indisolubilidad del matrimonio, incumpliendo su sagrada misión, y arrogándose otras que no le han sido confiadas por su fundador.

    1. Rafa

      El divorcio produce un impacto económico en los divorciados del que nunca se recuperarán; el 100%se empobrecera.. Esto no especulación, es una realidad como una Catedral. Los juicios de divorcio son los juicios más desagradables que existen, y más cuando se asiste a un reparto de la miseria xq ninguno de los cónyuges es rico, la mayoría de los casos, y el uso de los menores es ya repugnante, vomitivo y asqueroso. Un problema es q la gente no sabe q es el matrimonio, o q debe de ser, elige mal y se comporta peor. El matrimonio debe ser una fusión de hombre y mujer, sin anularse deben ser uno solo, remar en la vida en la misma dirección, y si son bendecidos con hijos, colmarlos se amor.

       

       

      26/07/19 www.infovaticana.com