Sábado, 23 Noviembre 2019 17:29

¿Por qué cayó el muro hace treinta años?

El 9 de noviembre ha marcado el 30 aniversario de la caída pacífica del muro de Berlín, el punto culminante simbólico de la revolución de 1989, que se completaría siete semanas más tarde con la caída del régimen comunista checoslovaco y la elección de Václav Havel como presidente del país. Unos días antes de este aniversario, el ministro de Asuntos Exteriores alemán, Heiko Maas, publicó un breve ensayo sobre las razones por las que cayó el muro, sorprendente por lo que el señor Mass no menciona.

No menciona la constancia de la OTAN contra una amplia campaña soviética de agitación y propaganda sobre la modernización de los ejércitos occidentales en los años 80.

No menciona al presidente Ronald Reagan o a la Primera Ministra Margaret Thatcher; ni siquiera menciona al canciller de Alemania Occidental, Helmut Kohl. 

Desde mi punto de vista, la omisión más notoria en el ensayo del señor Maas es su total falta de atención a la figura central y fundamental del papa san Juan Pablo II en dicha revolución. También es extraña la falta de mención, por parte del ministro de Asuntos Exteriores, de la revolución moral -la revolución de la conciencia- que Juan Pablo II ayudó a despertar y que dio a la Revolución su textura humana única. Esto es mala historia. Y la mala historia siempre es un aviso para el futuro.

El profesor John Lewis Gaddis de la Universidad de Yale es el historiador y experto más relevante de Estados Unidos sobre la Guerra Fría. No es católico, por lo que no se le puede acusar de defender de manera partidaria o de tener un sesgo sectario cuando escribe que «cuando Juan Pablo II besó el suelo del aeropuerto de Varsovia el 2 de junio de 1979, el papa empezó el proceso por el cual el comunismo en Polonia -y, en última instancia, en todas partes- llegaría a su fin». Mi amistosa enmienda al profesor Gaddis sería observar (como hizo el papa polaco) que muchas cosas habían estado sucediendo en el centro y Este de Europa antes de la peregrinación de 1979 de Juan Pablo II a Polonia; por lo tanto, lo que hizo el papa no fue tanto iniciar, cuanto acelerar el proceso de desmantelamiento del comunismo europeo a través de una resistencia no violenta de gran eficacia, basada en la afirmación de los derechos humanos básicos. Y lo hizo dando, en parte, a los componentes católicos de la resistencia un nuevo valor, arraigado en la convicción de que «Roma» ahora les apoyaba (como no lo hizo en los 70).

Sin embargo, acepto con gusto lo que escribe el profesor Gaddis sobre el 2 de junio de 1979 como momento significativo en este proceso. ¿Qué sucedió ese día? Increíblemente, después de más de treinta años de represión comunista, un papa del otro lado del telón de acero celebró la misa en la Plaza de la Victoria de Varsovia. Y durante ese evento, inimaginable hasta la fecha, una inmensa muchedumbre cantó: «¡Queremos a Dios! ¡Queremos a Dios!».

Esa escena dramática fue lo que levantó el telón en nueve días de renovación nacional en los que Juan Pablo II, en docenas de discursos, nunca mencionó la política o la economía e ignoró totalmente al gobierno comunista polaco. Más bien, hizo distintas variaciones sobre un único tema: «No sois lo que ellos dicen que sois. Recordad quienes sois, reclamad la verdad sobre vosotros como nación formada por una historia cristiana y una fe vital, y descubriréis instrumentos de resistencia que el comunismo no puede igualar». La exigencia de libertad religiosa, en otras palabras, era el centro del movimiento polaco Solidaridad inspirado por Juan Pablo II, incluso a medida que se convertía en una parte relevante de la resistencia de los derechos humanos al comunismo en Checoslovaquia, Lituania y en lo que entonces era la República Socialista Soviética de Ucrania.

Comprender esta historia de manera correcta es importante, no sólo por higiene intelectual, sino para el futuro. Quienes no comprenden la centralidad de la libertad religiosa en la caída del comunismo europeo y en el nacimiento de las nuevas democracias en Europa central y del Este no pueden apreciar la centralidad que tiene la libertad religiosa para las sociedades libres y virtuosas y las democracias del siglo XXI. Es triste observar que el ministro de Asuntos Exteriores Maas no es el único en su ignorancia, y lo que debemos temer es su indiferencia a la libertad principal.

Unos días después del 30 aniversario de la caída del Muro, la antigua presidenta irlandesa Mary McAleese dio una conferencia en el Trinity College, en Dublin. ¿Acaso celebró el papel de su Iglesia en la liberación del continente? No. En cambio, hizo la extraña afirmación de que el bautismo infantil y la consiguiente obligación de los padres de educar a sus hijos en la fe puede violar el Pacto de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño. 

Difícil de creer, pero cierto; y un aviso urgente de que la mala historia lleva a malas políticas públicas.

 

17 comentarios en “¿Por qué cayó el muro hace treinta años?
  1. INFOVATICANA

    Ha introducido un valor incorrecto de reCAPTCHA.

    1. No puedo haber introducido ningún valor ya que no me sale la opción de recaptcha.
      No sé si me han bloqueado ó tienen Uds. problemas en la web.

      1. vaya, pues este ha salido

  2. Belzunegui

    ¿ Seguro que ha caído el muro ? Ahora mismo tenemos más dicta duras que nunca: la rusa apoyada por la iglesia ortodoxa, privilegiada por el régimen, la china, más férrea que nunca, la de Corea del norte, las de los países islámicos, en aumento, las de Venezuela, Cuba, Nicaragua, que van a por Chile y Colombia, con la incertidumbre de Bolivia, las del pensamiento único con sus dogmas climáticos reductores de la natalidad, abor tistas y gende ristas. A todas ellas se ha añadido, la quizás más férrea de todas: la francis quita, a la que te men tantos obispos y cardenales por pavor a ser miseri cordiados.

    1. No soy pro-ruso, pero Rusia no es una dictadura, es una democracia… O ES QUE TE CREES QUE EN ESPAÑA HAY DEMOCRACIA?????, aquí no hay separación de poderes ni elegimos al presidente. Elegimos a los congresistas con una lista cerrada que hacen cuatro jefes de partido. Luego el Supremo y el Constitucional lo eligen los mismos congresistas-robot del bipartidismo. Las leyes y las «libertades» te protegen siempre y cuando no te metas con un partido político, con un gran banco ó con lo políticamente correcto. Por criticar la ideología LGTBI te pueden caer 250.000 € de multa «administrativa», entre otros castigos. Los medios de comunicación están totalmente manipulados y en manos de una minoría y de grandes empresas eléctricas, de obras públicas, de telecomunicaciónes etc. Si quieren te hacen mañana el cordón sanitario (pronto empezarán con Vox después del susto).

      Lo que pasa con Putin es que es PROVIDA, anti-LGTBI y patriota… y además respetuoso con la Iglesia Ortodoxa… ¡DICTADOR!

      1. Belzunegui

        No me fío nada de Putin, ex KGB temible, de convicciones religiosas harto dudosas. Apoya todas las dictaduras comunistas. Putin no ha cambiado la legislación abortista rusa. La situación de España es de dictadura del pensamiento único.

    2. Pasado mañana puede haber una dictadura comunista en Rusia (sobre todo si la OTAN y el bilderberg masónico globalista siguen buscándole las cosquillas), en ese caso no tendré inconveniente en aceptar que se han convertido en eso. Pero hoy en día son una democracia con el mismo grado de libertades y representatividad del votante que cualquier país occidental (para empezar ellos sí eligen a su presidente, no como España, Italia ó Portugal, con nuestra antidemocrática «partitocracia», y estoy convencido de que su tribunal supremo es más independiente que aquí, porque menos es imposible).

      Lo que pase mañana no sé… hoy envidio a los rusos por tener un presidente PROVIDA, anti-LGTBI y Patriota… y además respetuoso con la Iglesia ortodoxa, que no deja de ser parte fundamental del alma rusa (por cierto, confío en que pronto se llenen de humildad y vuelvan al seno sagrado de la única Iglesia verdadera, la Iglesia Católica).

      Putin y Trump trabajan para sus respectivos países… FASCISTAS!!

  3. Igor

    Las ideologías tienen fecha de caducidad: surgen como intentos dé respuesta a momentos críticos que vive la humanidad y desaparecen o vienen a menos cuando cambia la coyuntura que les dio origen. El capitalismo, al igual que el comunismo se niega a morir, hablan de muros pero ya no tienen fuerzas para levantarlos, poco a poco va desapareciendo.

  4. RobertoMadrid

    moraleja: se acabó el comunismo, que iba contra la libertad religiosa. Se acabaron los problemas. viva la libertad religiosa.

    NO. cayó el muro comunista pero ¿en donde caímos? en el muro secularista, que es peor, porque incluye el neo-comunismo que se extiende cada vez más. ¿Que ha sido bueno porque no hay escasez dondo la había? Que se lo digan a los Venezolanos y otros paises sudamericanos y de Oriente Medio y aún a la propia Iglesia, donde los enemigos de Cristo ponen ahora sus empeños.

    Nada que celebrar.

  5. Tannhäuser

    Porque San Juan Pablo II se lo pediría a Dios, si no, es inexplicable incluso considerando que Reagan también lo quería y así se lo pidiçó a Gorbachov.

  6. La gran clave de la caída del muro fue la consagración de Rusia al inmaculado corazón de María por Juan Pablo II en 1984 (67 años después de que la Virgen María se lo pidiera al Papa en Fátima).

    Sin embargo la consabración no fue completa, tal como lo pidió nuestra Santísima Madre, pero su validez parcial hizo caer el muro, está clarísimo. Como también a mí me queda claro que por no hacerse como Ella lo pidió es que ha vuelto el comunismo del siglo XXI. Esperemos que en el futuro se pueda hacer esta consagración plena de RUSIA al Inmaculado Corazón de María. Nos jugamos mucho.

    Cardenal Burke: «La consagración de Rusia debe hacerse explícitamente» (entrevista al diario católico The Wanderer el 14 de agosto del 2017).

    1. francis

      Así es, Dios ha querido mostrar su poder de manera absolutamente palpable, para que entiendan que es su voluntad y nada más lo que produce la historia. Fue una manera de decirles al clero y fieles: si una consagración timorata e imperfecta puede producir eso, imaginen si fuera hecha al modo que YO quiero. Pero los temores y compromisos ecuménicos han pesado demasiado. Algo, no sabemos qué, va a tener que suceder para que lo entiendan. Sospecho que va a ser algo MUY doloroso, especialmente para el clero.

    2. Igor

      Leyendas urbanas.

  7. Spes

    Cuánto se le ha criticado al querido Papa Juan Pablo II sus escasos errores, que es inevitable que un hombre tenga, asi sea Papa. Pero !cuánto bien hizo en su vida! . Ahora lo que se grita es : ! NO queremos a Dios! Y los muros que se construyen los hacen en la mente de los niños. Los quieren adoctrinar para transformarlos en tabiques de concreto donde no pueda entrar Dios., Nuestro Señor,
    el Único Dios Verdadero Trino y Uno.

    1. Igor

      Jajajajaja eres divertida spes, además de fanatica. Me río cuando dices que San Juan Pablo II cometió “escasos” errores, abre los ojos tia: no dudó de la santidad del Papa, pero tenemos que aceptar que la gran crisis de la Iglesia de hoy es en parte por los grandes desaciertos del santo.

  8. Spes

    Aigor, (así te debes de pronunciar)
    El que nombró Santo a Juan Pablo II fue el Papa Francisco, ¿entonces se equivocó? ¿Aceptaria tu fanatismo exacerbado aceptar un error del actual Papa?
    Porque tú no aceptas NI UN SOLO ERROR del Papa Francisco. Yo, tan fanática de San Juan Pablo II acepto «escasos»
    Pero tú, NI UNO,, menso.
    ¿Quién es más fanático?
    Y si puedes dejar por un ratito de besar la foto del Papa Francisco, ve la película de «El joven Frankestein»
    !! Ahí sales!! !!! Muy guapo!!! IGOR,