Lunes, 16 Septiembre 2013 13:09

La Virgen María habla de la Teología de la Liberación

TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN

La Virgen María se ha referido varias veces a la Teología de la Liberación, con mensajes dirigidos a los Sacerdotes, sus hijos predilectos, del Movimiento Sacerdotal Mariano (M.S.M.).

A continuación presentamos dos de los mensajes en los cuales la Virgen María habla con firmeza acerca de ese tema actual.

27 de Febrero de 1992

La paz es amenazada por la violencia que se propaga por las injusticias sociales, todavía fuertes; por las divisiones y el predominio de muchos intereses personales sobre el bien común, y por el gran numero de mis pobres hijos que viven en condiciones de miseria inhumana.

Y además se difunden de forma creciente, los males que amenazan la integridad moral de los pueblos: como la impureza, la pornografía, la droga, los divorcios, el recurso a todos los medios para impedir la vida y esos abortos malditos que claman venganza a Dios.

También la Iglesia, que en este Continente vive y sufre, es amenazada por una división interior, causada por la separación del Papa y por la oposición a su magisterio por parte de algunos Obispos, teólogos, Sacerdotes y fieles.

Sobre todo mi Adversario ha querido golpearla, con la insidia engañosa de la teología de la liberación que es una verdadera traición a Cristo y a su Evangelio.

Por esto, mi Corazón aún hoy es traspasado por la espada del dolor.

13 de Febrero de 1994

A los pobres colmo del bien de una particular predilección del Señor.

El Señor, observa a los pobres con la misma complacencia de que me ha rodeado, como su más pequeña y pobre sierva.

A los pobres se comunica el Espíritu Santo con una abundancia inagotable. Porque sólo de los pobres puede recibir la Santísima Trinidad su alabanza y perfecta gloria.

En esta Nación donde mi Adversario ha conseguido seducir a tantos de mis hijos con el peligroso error de la teología de la liberación, Yo formo mi ejército con todos mis pobres y pequeños hijos.

Por esto obro Yo de manera fuerte, para construir mi triunfo en los corazones y en el alma.