Viernes, 26 Junio 2020 07:59

San Josemaría Escrivá de Balaguer

Hoy, 26 de Junio, se cumplen 45 años de la muerte de Josemaría Escrivá. Juan Pablo II lo canonizó en Roma el 6 de Octubre de 2002.

Nacido en Barbastro el 9 de Enero de 1902, pasó su infancia entre Barbastro, Logroño y Zaragoza. Fue el segundo de seis hermanos; sus tres hermanas pequeñas murieron siendo niñas. El último nacería muchos años más tarde. Cuando Josemaría cumplió dos años, padeció una enfermedad grave en la que se temió por su vida. Tras su recuperación, sus padres lo llevaron en peregrinación a la ermita de Torreciudad en cumplimiento de una promesa a la Virgen María por su curación. En las Navidades de 1917-18, al ver las huellas de pasos de un carmelita descalzo en la nieve, quedó impresionado, y decidió hacerse sacerdote, ingresando en el seminario de Logroño como alumno externo en el mes de octubre de 1918. En septiembre de 1920, se trasladó a Zaragoza. Algunos de sus compañeros del seminario de Zaragoza lo recuerdan como un joven despierto, inteligente y alegre, a la vez que muy piadoso. En las navidades de 1922 recibió los grados de ostiario y lector, junto con los de exorcista y acólito. Sus superiores apreciaron sus dotes, al nombrarlo Inspector del Seminario -encargado de mantener la disciplina entre los seminaristas, tanto en clase como en los paseos- siendo un hecho insólito que designaran a un seminarista y no a un sacerdote para este cargo. En 1923, siguiendo el consejo de su padre, comienza los estudios de Derecho en la Universidad de Zaragoza.san-josemaria-juan-jimenez-vargas

Recibe la ordenación sacerdotal el 28 de marzo de 1925 y comienza a ejercer el ministerio en varias parroquias rurales y luego en Zaragoza, con preferencia en la iglesia de San Pedro Nolasco, regida entonces por sacerdotes jesuitas. Doctor en Derecho y en Sagrada Teología, fue profesor de Filosofía, Ética profesional y Derecho romano en las universidades de Zaragoza y Madrid. Fue miembro de la Pontificia Academia Romana.5

En 1928 fundó el Opus Dei, asociación de fieles, de la que fue presidente general y que a partir de 1946 dirigió desde Roma, que tenía como fin difundir en todos los ambientes de la sociedad el mensaje evangélico de la llamada universal a la santidad y al apostolado, tomando como marco las circunstancias de la vida corriente y, sobre todo, en el ejercicio del trabajo profesional ordinario. Su mensaje fue adoptado después por toda la Iglesia en el Concilio Vaticano II.4

Tuvo muy buena relación con Franco, a quien predicó ejercicios espirituales en el Palacio de El Pardo, y a quien envió una calurosa felicitación el 23 de Mayo de 1958, con motivo de la promulgación de los Principios Fundamentales: “Aunque apartado de toda actividad política, no he podido por menos de alegrarme, como sacerdote y como español, de que la voz autorizada del Jefe del Estado proclame que “la Nación española considera como timbre de honor el acatamiento a la Ley de Dios, según la doctrina de la Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana, única y verdadera y Fe inseparable de la conciencia nacional que inspirará su legislación”. En la fidelidad a la tradición católica de nuestro pueblo se encontrará siempre, junto con la bendición divina para las personas constituídas en autoridad, la mejor garantía de acierto en los actos de gobierno, y en la seguridad de una justa y duradera paz en el seno de la comunidad nacional.”1

En el momento de su muerte, el 26 de Junio de 1975, el Opus Dei ya se había extendido por los cinco continentes y había llegado a tener en su haber más de 60.000 socios. Asimismo, Escrivá de Balaguer fue autor de obras de espiritualidad, como Camino, de 1934, de la que en 1982 ya se habían hecho 175 ediciones y se había traducido a 34 idiomas, Santo Rosario y Es Cristo que pasa (1973), y el ensayo La abadesa de Las Huelgas (1944). En 1981 empezó su proceso de beatificación y canonización. La ceremonia de su beatificación se celebró en Roma el 17 de mayo de 1992. Diez años después, el 6 de octubre de 2002, fue canonizado en Roma por el papa Juan Pablo II.3

 

41 comentarios en “San Josemaría Escrivá de Balaguer
  1. Sophie

    son 40 años

    1. Luz

      Desde 1975 hasta 2020 van 45 años.

  2. Silvestres

    Es curioso el caso de este santo. Un hombre tan controvertido por sus detractores y un hombre con una filosofía espiritual tan práctica, tan a ras de tierra, en la que predomina, como decía Jesús Urteaga, “el valor divino de lo humano”. Merecería que se le estudiase despacito porque sus consejos son tan de andar por casa como prácticos, asequibles. Otra cosa es la dinámica humana del Opus, donde hay mucha tela que cortar. Pero antes de hablar hay que estudiarlo a fondo, no vayamos a patinar.

  3. joseph

    El Espiritu Santo sopla donde le da la gana y sopla con gran fuerza si es correspondido. Asi ocurre con el Opus Dei, ideas claras, fe profunda, buena doctrina,responsabilidad y libertad. Se ha escrito mucho a favor, en contra, signo de contradiccion en medio del mundo, como debe ser, despues unos seran mas simpaticos y otros menos ,yo siempre digo lo mismo, para gustos los colores, algunos siguen sin querer entender lo que es la libertad. Alguien me comento hace tiempo.” estos del opus rezan mucho”, yo le conteste que no es que ,ellos, rezaran mucho, es que lo rezan todo, porque lo ofrecen todo,porque es en el corazon del hombre donde se juntan el Cielo y la Tierra. Cuando se escriba la historia completa,con detalle, del Opus Dei, si es que alguna vez se hace, se vera como el trigo fue cribado,golpeado y esparcido,por eso ahora esta en todo el mundo, ese mundo al que ama apasionadamente.

    1. na

      Pues me gustaría saber qué es la libertad, porque a mi nadie me lo ha explicado. Me refiero a la libertad de la que vd. habla, antes de poder hacer un juicio de si es o no acertada la definición. Se lo digo por informativo, no por crítica a priori.

    2. SM

      Muy interesante.

  4. Javi

    Una de las meteduras de pata más grandes en la historia de la Iglesia Católica fue canonizar a este señor. Para mí es ejemplo, pero de por donde no debería ir la Iglesia (elitismo, diferenciación acusada entre clero y laicos, obediencia ciega al superior, aunque sea un impresentable, machismo, dejar entrar a gentuza como Ruiz Mateos, etc)

    1. Macabeo

      Javi: Deberías secarte la mala baba que se te está cayendo, y que te va a estropear la camisa, pues es corrosiva.

    2. Rala

      Habló el experto…
      No tienes ni pajolera idea o la tienes muy mala

  5. Rodrigo

    A este pájaro narcisista, solo le importó desde el principio el poder y el dinero. Sobre todo el dinero.

    1. Rala

      Ladran luego cabalgamos

  6. Ramón

    Un hombre admirable, por su vida y por los frutos de sus obras en todo el mundo.

  7. Lez

    San José María Escrivá, ruega por nosotros.

  8. Vicente

    Lo de la santificación en la vida diaria, no es obra suya, sino una tendencia de la Iglesia de su tiempo. En la misma época que él fundó el Opus, otro sacerdote belga llamado Joseph Carjdin, fundó la JOC, animando a los jóvenes cristianos a estar comprometidos por el reino de Dios entre sus compañeros. ¿La diferencia entre el Opus y la JOC? Predicar como un privilegiado desde “arriba” o hacerlo a su lado compartiendo sus problemas y dificultades. En su tiempo, los cristianos hicieran grandes obras, como la creación de grandes cooperativas, para que la gente pudiese trabajar de forma digna.
    Creo que José María Escribá, no fue más que un hombre de su tiempo, que aceptó la linea de la Iglesia de su tiempo.

    1. SR.

      En el propio Opus Dei se esfuerzan por aclarar que la idea del Opus Dei, su carisma, no fue fruto de un profundo análisis y reflexión de su fundador, si no pura inspiración divina, siendo san Josemaría un instrumento para llevar a cabo esta idea. Otras iniciativas como la Legión de María o el Camino Neocatecumenal son prueba de este impulso del Espíritu Santo en la Iglesia.

      Por cierto, que de las JOC aquí en España quedan 4 y el apuntador, si es que en su momento fueron alguien. Y no creo que en Bélgica queden muchos más.

  9. Belzunegui

    Lo he enseñado constantemente con palabras de la Escritura Santa: el mundo no es malo, porque ha salido de las manos de Dios, porque es criatura suya, porque Yaveh lo miró y vio que era bueno (Cfr. Gen 1, 7 y ss.). Somos los hombres los que lo hacemos malo y feo, con nuestros pecados y nuestras infidelidades. No lo dudéis, hijos míos: cualquier modo de evasión de las honestas realidades diarias es para vosotros, hombres y mujeres del mundo, cosa opuesta a la voluntad de Dios.

    Por el contrario, debéis comprender ahora —con una nueva claridad— que Dios os llama a servirle en y desde las tareas civiles, materiales, seculares de la vida humana: en un laboratorio, en el quirófano de un hospital, en el cuartel, en la cátedra universitaria, en la fábrica, en el taller, en el campo, en el hogar de familia y en todo el inmenso panorama del trabajo, Dios nos espera cada día.

  10. Belzunegui

    Sabedlo bien: hay un algo santo, divino, escondido en las situaciones más comunes, que toca a cada uno de vosotros descubrir.

    Yo solía decir a aquellos universitarios y a aquellos obreros que venían junto a mí por los años treinta, que tenían que saber materializar la vida espiritual. Quería apartarlos así de la tentación, tan frecuente entonces y ahora, de llevar como una doble vida: la vida interior, la vida de relación con Dios, de una parte; y de otra, distinta y separada, la vida familiar, profesional y social, plena de pequeñas realidades terrenas.

    ¡Que no, hijos míos! Que no puede haber una doble vida, que no podemos ser como esquizofrénicos, si queremos ser cristianos: que hay una única vida, hecha de carne y espíritu, y ésa es la que tiene que ser —en el alma y en el cuerpo— santa y llena de Dios: a ese Dios invisible, lo encontramos en las cosas más visibles y materiales.

  11. Belzunegui

    No hay otro camino, hijos míos: o sabemos encontrar en nuestra vida ordinaria al Señor, o no lo encontraremos nunca. Por eso puedo deciros que necesita nuestra época devolver —a la materia y a las situaciones que parecen más vulgares— su noble y original sentido, ponerlas al servicio del Reino de Dios, espiritualizarlas, haciendo de ellas medio y ocasión de nuestro encuentro continuo con Jesucristo.

    El auténtico sentido cristiano —que profesa la resurrección de toda carne— se enfrentó siempre, como es lógico, con la desencarnación sin temor a ser juzgado de materialismo. Es lícito, por tanto, hablar de un materialismo cristiano que se opone audazmente a los materialismos cerrados al espíritu.

  12. Belzunegui

    ¿Qué son los sacramentos —huellas de la Encarnación del Verbo, como afirmaron los antiguos— sino la más clara manifestación de este camino, que Dios ha elegido para santificarnos y llevarnos al Cielo? ¿No veis que cada sacramento es el amor de Dios, con toda su fuerza creadora y redentora, que se nos da sirviéndose de de medios materiales? ¿Qué es esta Eucaristía —ya inminente— sino el Cuerpo y la Sangre adorables de nuestro Redentor, que se nos ofrece a través de la humilde materia de este mundo —vino y pan—, a través de los elementos de la naturaleza, cultivados por el hombre como el último Concilio Ecuménico ha querido recordar? (cfr. Gaudium et Spes 38).

  13. Belzunegui

    Se comprende, hijos, que el Apóstol pudiera escribir: todas las cosas son vuestras, vosotros sois de Cristo y Cristo es de Dios (1 Cor 3, 22-23). Se trata de un movimiento ascendente que el Espíritu Santo, difundido en nuestros corazones, quiere provocar en el mundo: desde la tierra, hasta la gloria del Señor. Y para que quedara claro que —en ese movimiento— se incluía aun lo que parece más prosaico, San Pablo escribió también: ya comáis, ya bebáis, hacedlo todo para la gloria de Dios (1 Cor 10, 31).

    Esta doctrina de la Sagrada Escritura, que se encuentra —como sabéis— en el núcleo mismo del espíritu del Opus Dei, os ha de llevar a realizar vuestro trabajo con perfección, a amar a Dios y a los hombres al poner amor en las cosas pequeñas de vuestra jornada habitual, descubriendo ese algo divino que en los detalles se encierra.

  14. Belzunegui

    ¡Qué bien cuadran aquí aquellos versos del poeta de Castilla!: Despacito, y buena letra: / el hacer las cosas bien / importa más que el hacerlas.
    Os aseguro, hijos míos, que cuando un cristiano desempeña con amor lo más intrascendente de las acciones diarias, aquello rebosa de la trascendencia de Dios. Por eso os he repetido, con un repetido martilleo, que la vocación cristiana consiste en hacer endecasílabos de la prosa de cada día. En la línea del horizonte, hijos míos, parecen unirse el cielo y la tierra. Pero no, donde de verdad se juntan es en vuestros corazones, cuando vivís santamente la vida ordinaria.

    Vivir santamente la vida ordinaria, acabo de deciros. Y con esas palabras me refiero a todo el programa de vuestro quehacer cristiano.

  15. Belzunegui

    Dejaos, pues, de sueños, de falsos idealismos, de fantasías, de eso que suelo llamar mística ojalatera —¡ojalá no me hubiera casado, ojalá no tuviera esta profesión, ojalá tuviera más salud, ojalá fuera joven, ojalá fuera viejo!…—, y ateneos, en cambio, sobriamente, a la realidad más material e inmediata, que es donde está el Señor: mirad mis manos y mis pies dijo Jesús resucitado: soy yo mismo. Palpadme y ved que un espíritu no tiene carne y huesos, como veis que yo tengo (Luc 24, 39).

    Son muchos los aspectos del ambiente secular, en el que os movéis, que se iluminan a partir de estas verdades. Pensad, por ejemplo, en vuestra actuación como ciudadanos en la vida civil.

  16. Belzunegui

    Un hombre sabedor de que el mundo —y no sólo el templo— es el lugar de su encuentro con Cristo, ama ese mundo, procura adquirir una buena preparación intelectual y profesional, va formando —con plena libertad— sus propios criterios sobre los problemas del medio en que se desenvuelve; y toma, en consecuencia, sus propias decisiones que, por ser decisiones de un cristiano, proceden además de una reflexión personal, que intenta humildemente captar la voluntad de Dios en esos detalles pequeños y grandes de la vida.

    Pero a ese cristiano jamás se le ocurre creer o decir que él baja del templo al mundo para representar a la Iglesia, y que sus soluciones son las soluciones católicas a aquellos problemas. ¡Esto no puede ser, hijos míos! Esto sería clericalismo, catolicismo oficial o como queráis llamarlo.

  17. Belzunegui

    En cualquier caso, es hacer violencia a la naturaleza de las cosas. Tenéis que difundir por todas partes una verdadera mentalidad laical que ha de llevar a tres conclusiones:

    — a ser lo suficientemente honrados, para pechar con la propia responsabilidad personal;

    — a ser lo suficientemente cristianos, para respetar a los hermanos en la fe, que proponen —en materias opinables— soluciones diversas a la que cada uno de nosotros sostiene;

    — y a ser lo suficientemente católicos, para no servirse de nuestra Madre la Iglesia, mezclándola en banderías humanas.

    «Amar al mundo apasionadamente» Homilíadel Campus. San Josemaría Escrivá. 8 de octubre de 1967.

    1. na

      Belzu, me parece que te has pasado muchos pueblos. Mejor es que recomendaras leer tal o cual libro, capítulo incluido, aportando aquí la idea central que se expone o defiende en el texto en lugar de hacer un corta-pega extenso que, muchos -entre ellos yo- ni lo leemos. Hay que saber proponer y despertar la curiosidad, suele ser más efectivo.

      1. Belzunegui

        Cada maestrillo tiene su librillo.

    2. Belzunegui

      La Homilía del Campus, junto con las Tres Campanadas, son, en mi opinión, los mejores textos de san Josemaría Escrivá. Me he permitido recoger el fragmento más significativo, en mi opinión. Seguro que su lectura le hará, a más de uno, mucho bien, como a mí. Os invito a todos a leerlo y llevarlo a la oración.

    3. SM

      Me gustaron mucho los extractos compartidos. Gracias por evangelizar.

  18. Sacerdote católico

    San Josemaría fue el Sto. Domingo o el San Francisco del siglo XX. Uno de esos grandes santos que Dios suscita en el tiempo para restaurar la Iglesia.
    De impecable doctrina, promotor del proselitismo y de las mejores virtudes cristianas. Recomiendo a quien no lo haya leído, su genial libro “Camino”.

    1. na

      Ni quito ni pongo rey… pero ¡ójala! que hubiese sido un santo restaurador en la Iglesia, porque , si lo fue, lo fue, es decir, no ha quedado nada de su fruto, y no se ha conseguido una vuelta ampliamente social a Dios como lo hicieron los santos de las órdenes mendicantes, o la Compañía de Jesús. En cuanto al “proselitismo” (¿el pato?), con lo que estoy muy de acuerdo, no están estos pontificados para semejantes “patadas”, tristemente.

  19. Sacerdote católico

    Hoy celebramos también a San Pelayo, martirizado a sus catorce años por Abderramán III. Su martirio es la constatación de que lo que muchos quieren vender de que hubo convivencia pacífica entre musulmanes y cristianos en España es completamente falso. Además, San Pelayo no seguía la opinión de Francisco, sino que se dedicó a hacer proselitismo y por eso fue detenido y cruelmente torturado.
    También es un ejemplo de castidad, pues el emir le ofreció libertad y regalos a cambio de relaciones homosexuales y San Pelagio se negó.

    1. Markus

      Los fanáticos siempre caen en el error de mirar la historia desde el punto de vista del siglo XXI, cuando lo que hay que hacer es varolarlo dentro del contexto histórico en el que se está estudiando. Matar desproporcionadamente lo hacía todo el mundo en esa época, tanto católicos como musulmanes.

  20. Onésimo

    Mons. Escrivá, en sus tiempos adulando y solicitando audiencias continuamente a Franco, ahora, en agradecimiento a lo mucho que Franco y su Régimen les concedió, uno de los miembros de su Obra, permite la PROFANACIÓN DE LA TUMBA DE FRANCO, quien salvó a la Iglesia de España de su exterminio, por los mismos que hoy la DESGOBIERNAN, y en otras muchas cosas, respecto a Franco y a su Régimen, la Obra mantiene un silencio cómplice y cobarde, será por aquello de que “no hay que mezclar a Dios con el dinero, porque el dinero es sagrado”.

    1. Markus

      Si, tan católico era que construyó una cárcel en Zamora para meter a curas. Ningún cristiano debe de coger un arma para conseguir un objetivo. Los primeros cristianos reusaron a utilizar armas cuando les perseguían los romanos.

      1. Anda, ya reciclaban en aquella época, fíjate….

      2. na

        Pues markus, literalmente , no fue de lo último que recomendó el Señor a sus discípulos…Repásalo. Además de ese dealle anecdótico, hay que saber un poco más de teología, la defensa -incluidas las armas si no hay otra opción- no sólo es un derecho -la legítima defensa- sino que puede ser también un deber que no se puede dejar de cumplir, por diversos bienes, de los demás, de la Patria, de la Iglesia, etc. Deje de hacer demagogia barata e impregnada de pacifismo marxistoide que predica la paz pero, como siempre, menos para ellos.

  21. San José María, ruega por todos nosotros.

  22. Alberto

    joseph

    “El Espíritu sopla donde leda la gana……….” He oído decir eso más de una vez, que el Espíritu sopla donde quiere, cuando quiere y como quiere……y luego, los seres humanos lo llenamos todo de normas, leyes y reglamentaciones para regular todo. Y encima decimos que si no se cumplen ,no se cumple con la voluntad de Dios, o no somos fieles a Dios.
    ¿en qué quedamos? O es que queremos regular y controlar al Espíritu Santo con normas y reglamentos, casi inamovibles.

    O una cosa u otra.

  23. Belzunegui

    Las normas, o son garantía de libertad frente a posibles tiranías, o no lo son. Por eso mismo Francis odia las normas, porque limitan su tiranía.

     

     

    26/06/20 www.infovaticana.com