Miércoles, 12 Agosto 2020 05:36

Reino Unido: a prisión por abusar sexualmente de dos niñas cuando era pastor de los Niños de Dios

Un depredador que usó su papel principal en la secta de los Niños de Dios para violar a dos niñas hace más de tres décadas ha sido condenado a 11 años y medio de cárcel, según informa Paul O’Hare en BBC. Derek Lincoln fue extraditado a Escocia desde el sur de Francia después de una compleja y angustiosa investigación.

La policía descubrió que Lincoln era un “pastor de hogar” en la secta, lo que significa que tenía acceso ilimitado a los niños. Se cree que este hombre (que actualmente tiene 74 años), que usaba varios alias, tiene más de una docena de víctimas en todo el Reino Unido. El sargento Neil Wilson describió los delitos de Lincoln como “horribles” e instó a que se presenten otras posibles víctimas.

Una secta famosa por sus abusos

La secta de los Niños de Dios nació en los Estados Unidos a finales de los años 60. Su fundador, David Berg (también conocido como “Moisés David” o MO), dijo a sus seguidores que Dios era amor y el amor era sexo, por lo que no debería haber límites, independientemente de la edad o la relación. Lo que dio lugar a prácticas de pedofilia, incesto y prostitución, entre otras.

En la imagen que ilustra este reportaje puede verse, junto a la fotografía de Derek Lincoln, una reproducción del interior de La historia de Daviditoun libro secreto de los Niños de Dios que constituye todo un manual de abuso sexual infantil, promovido por el propio fundador y líder de la secta. Los abusos sexuales, por lo tanto, no fueron episodios aislados ni fruto de la perversión de adeptos concretos.

La secta de Berg se extendió y llegó a tener 10.000 miembros a tiempo completo en 130 comunidades de todo el mundo en la década de los 70. Entre ellos estuvieron algunos niños que más adelante llegaron a ser estrellas de Hollywood, como Rose McGowan y Joaquin Phoenix, que nacieron en la secta.

Abusos continuos

Lincoln, que no tiene condenas previas, compareció ante el Tribunal Superior de Glasgow a través de videoconferencia después de admitir sus crímenes el pasado mes de julio. El juez, Lord Matthews, le dijo: “No tengo ni idea de si su remordimiento es genuino o no. Les había dicho a sus víctimas que lo sentía, pero continuó abusando de ellas. Dices que ‘simplemente pasó’, pero no pasó simplemente. Sacrificó sus sueños [de las niñas] por sus propios deseos pervertidos.

Lincoln ha estado en prisión preventiva en la prisión escocesa de Barlinnie (Glasgow) desde que fue extraditado por una orden de arresto europea el 9 de octubre de 2019. Pero la BBC entiende que será transferido de vuelta a Francia para cumplir allí su sentencia.

Inicio de la investigación

El Grupo de Trabajo Nacional contra Violaciones de la Policía de Escocia fue alertado por primera vez sobre Lincoln por la Policía de Hertfordshire a finales del año 2014. En aquel momento, el sargento Wilson admitió que nunca había oído hablar de los Niños de Dios.

A medida que la investigación avanzaba, los oficiales descubrieron evidencias de abuso sexual “generalizado”. El equipo estableció que la secta había llegado a Escocia en la década de los 70 y que en una década logró tener miles de miembros.

La primera víctima de Lincoln, que lo conocía como John Green, nombró a otras, pero el proceso de localizarlas se complicó por el hecho de que los miembros de la secta tenían alias, normalmente nombres bíblicos.

Estrategias de manipulación de la infancia

Otro problema importante fue determinar dónde se cometieron los delitos, ya que muchas comunas de la secta estaban situadas en lugares remotos. El sargento Wilson dijo a la BBCLos niños fueron criados en condiciones de aislamiento y se movían mucho, la mayoría de las veces bajo el amparo de la oscuridad en la parte trasera de las camionetas”.

Además, “no les decían dónde estaban y no se les permitía jugar fuera o mezclarse con otros niños. Las cortinas de las casas en las que vivían siempre estaban cerradas y las puertas estaban cerradas con tablas”. Como resultado de esta praxis de la secta, los investigadores se enfrentaron a un reto significativo para descubrir sus movimientos.

El sargento Wilson añadió: “pudimos calcular las distintas ubicaciones a partir de los puntos de referencia y la arquitectura de los edificios que las víctimas recordaban haber visto”. Las clases de oración y las tareas eran parte de la vida cotidiana, y los niños, que en su mayoría habían nacido dentro de la secta, también eran educados en casa.

Para la mayoría su única interacción con la sociedad se daba cuando eran llevados a los centros de las ciudades para ejercer la mendicidad o tocar instrumentos musicales. También estaban bien entrenados para guardar secretos a los “sistemitas” del mundo exterior (así llamaban a los no pertenecientes al grupo), especialmente a los trabajadores sociales. Para evitar problemas legales, algunos menores de edad incluso fueron trasladados en avión para vivir con otros miembros de la secta en países como Pakistán y la India.

Los delitos del acusado

Los Niños de Dios tenían comunas en Edimburgo y Glasgow, donde algunas propiedades de la secta tenían hasta 50 residentes bajo un mismo techo. Los ataques que Lincoln admitió haber realizado ocurrieron en varias direcciones en Ayrshire, Lanarkshire y Renfrewshire, entre los años 1989 y 1996.

El sargento Wilson dijo: “cuando los delitos tuvieron lugar, él desempeñó el papel de lo que las víctimas describirían como un ‘pastor de hogar’, lo que significaba que tenía completo acceso a las casas y dormitorios de la gente. Era maestro, la gente le confiaba sus niños y, cuando los padres no estaban allí, utilizaba este acceso como un medio para cazar a las niñas”.

En julio de 2020, el Tribunal Superior de Glasgow oyó que las niñas tenían tan sólo 9 y 10 años cuando fueron atacadas por primera vez. La primera víctima describió a Lincoln como “severo y controlador” y dijo que una vez le puso cinta adhesiva en la boca y la golpeó con un cinturón.

En otra ocasión la inmovilizó en una cama y le puso la mano en la boca mientras la violaba. Recordando esta experiencia traumática, dijo: “la luz se apagó dentro de mí”. Cuando la niña tenía 12 años, Lincoln se disculpó con ella por su comportamiento pero, a pesar de eso, los abusos sexuales se hicieron más frecuentes.

Estos abusos incluyeron un serio ataque sexual en un área boscosa después de sacarla a correr. La fiscal Kath Harper dijo: “el abuso continuó a diario y a veces después de violarla le decía ‘gracias’”. Añadió que la víctima, a la que otros jóvenes apodaban “la niña rara”, también intentó quitarse la vida. Después de abusar de su segunda víctima, Lincoln le decía que lo sentía y le compraba regalos con frecuencia.

El sargento Wilson afirmó: “cualquier preocupación que se planteara a otros miembros mayores de la casa era simplemente ignorada y el delito se convirtió en algo común. Se esperaba y ellos sabían que iba a suceder.

Estilo de vida nómada

La secta estableció comunas en propiedades que fueron regaladas por los miembros o alquiladas y financiadas a través de prestaciones que solicitaban. Cuando el flujo de efectivo se convirtió en un problema y se cumplieron las órdenes de desalojo, Lincoln fue uno de los encargados de identificar nuevos lugares.

No está claro cuándo se mudó al Norte este abusador sexual, que es originario de Newcastle. Pero se cree que se volvió activo en la secta como misionero a los 20 años, nunca tuvo un empleo formal y vivió un estilo de vida transitorio y nómada.

Lincoln se casó pero, según los detectives, tuvo “varias relaciones” y engendró “varios hijos” (algo común en los Niños de Dios, por su promiscuidad institucionalizada). La investigación en todo el Reino Unido también involucró a la Agencia Nacional del Crimen y a la Agencia de Fronteras del Reino Unido.

Y cuando la policía fue avisada de que podría estar en el extranjero, trabajaron con Europol, Interpol y las autoridades francesas. Esas investigaciones condujeron a la ciudad de Pau (Francia), donde se descubrió que Lincoln era “cooperativo” y llevaba una vida tranquila sin vínculos aparentes con ninguna secta.

Otros casos en la misma secta

Según informa la BBC, este caso es el segundo que involucra a los Niños de Dios en el Reino Unido, después de la condena a Alexander Watt en 2018. Éste admitió cuatro cargos de abuso sexual de su hija y otra niña en Renfrewshire y en la costa Este de Escocia.

Su hija, Verity Carter, describió más tarde la vida en la secta como “el infierno en la tierra”. Y el año pasado su hermano Jonathan Watt dijo al programa “The Nine” de la BBC de Escocia que la organización era “un mundo dentro de un mundo”. Sin embargo, la policía ha declarado carecer de evidencias que vinculen a Watt con Lincoln.

La secta más tarde cambió su nombre, asociado a tantos abusos y conductas manipulativas, pasando a ser conocida oficialmente como La Familia Internacional. En 2010 el grupo disolvió su estructura anterior y ahora se describe a sí misma como una “pequeña red en línea” con 1.500 miembros en 80 países.

La secta pide disculpas

Una portavoz de la secta dijo a la BBC que, antes de adoptar su política de protección de menores en 1986, los niños estaban expuestos a “comportamientos sexuales inapropiados”. Tres años más tarde, el contacto sexual entre un adulto y un niño fue declarado “delito penado con la excomunión”.

La portavoz añadió: “La Familia Internacional ha expresado en numerosas ocasiones sus disculpas a todos los miembros o ex miembros que consideran que fueron perjudicados de alguna manera durante su pertenencia a la misma”.

Además, explicó, “seguimos presentando nuestras sinceras disculpas a todos los que experimentaron algo negativo o hiriente durante su infancia o durante el tiempo en que fueron miembros de La Familia Internacional”.

Un llamamiento a otras víctimas

El sargento Wilson acogió con agrado la sentencia y emitió un llamamiento directo a los antiguos miembros de la secta: “nada deshará los despreciables actos que Lincoln cometió y espero que las víctimas finalmente tengan algún sentido de clausura con estas condenas”.

“Mi mensaje a cualquiera que haya sido víctima de abuso es que ha quedado claro que el tiempo no es una barrera para denunciar, señaló, añadiendo que “la policía de Escocia les dará la palabra, y su voz será escuchada.

 

1 comentario

  
 Jose
Se echa en falta el comentario acusando de todo abuso a los gays, pero como esta vez son niñas van a pasar de puntillas y disimular la tendencia sexual del abusador en este caso, hoy toca disimular, si hubiese abusado de cuarenta niñas y un niño entonces sería otro caso clarísimo imputable a los gays
11/08/20 6:28 PM
 
 
11/08/20 www.infocatolica.com