Viernes, 23 Octubre 2020 07:24

Juan Pablo II, Ratzinger y las uniones civiles homosexuales

Hoy, cuando celebramos a Juan Pablo II, y al día siguiente de que se presentara un documental en el que el Papa Francisco defiende un marco civil para la unión de homosexuales, parece oportuno leer un documento que, bajo el pontificado de Juan Pablo II, y firmado por el cardenal Joseph Ratzinger, fue publicado en 2003.

Bajo el título ‘Consideraciones acerca de los proyectos de reconocimiento legal de las uniones entre personas homosexuales’, el escrito aborda la cuestión que ha causado tanta controversia estas últimas horas.

“La Iglesia enseña que el respeto hacia las personas homosexuales no puede en modo alguno llevar a la aprobación del comportamiento homosexual ni a la legalización de las uniones homosexuales”, dice el escrito bajo la pluma de Benedicto XVI.

“El bien común exige que las leyes reconozcan, favorezcan y protejan la unión matrimonial como base de la familia, célula primaria de la sociedad. Reconocer legalmente las uniones homosexuales o equipararlas al matrimonio, significaría no solamente aprobar un comportamiento desviado y convertirlo en un modelo para la sociedad actual, sino también ofuscar valores fundamentales que pertenecen al patrimonio común de la humanidad. La Iglesia no puede dejar de defender tales valores, para el bien de los hombres y de toda la sociedad”, afirma el escrito aprobado por el santo que hoy celebramos.

Las declaraciones del Papa Francisco no son más que eso, declaraciones, una opinión personal en un documental. El texto que traemos hoy es la posición de la Iglesia en un documento oficial. ¿Cuánta gente leerá este documento y cuántos escucharán las de la entrevista a Francisco? Me temo que la inmensa mayoría hará lo segundo.

 

20 comentarios en “Juan Pablo II, Ratzinger y las uniones civiles homosexuales”
  1. Muchísimas gracias a Infovaticana por recoger un documento exhaustivo y clarificador al respecto, totalmente ingnorado por un Berg que tiende a ignorar la doctrina, a ridiculizarla y a pisotearla, generando en los obispos, sacerdotes y fieles una situación en que pueden acabar en la cárcel, si siguen condenando la homosexualidad y su carta de naturaleza civil, en contra, no sólo de las leyes vigentes en tantos países, sino ahora también de Francisco.

    Me confierma, una vez más en lo que vengo repitiuendo sin cansarme: el principal perseguidor de los católicos se llama Francisco, que utiliza la cátedra de Pedro a tal fin.

    Animo igualmente a Infovat a recoger íntegro, pues no es muy largo, el texto del arzobispo CM Viganó al respecto. Muchas gracias.

    1. Son eso, unas “Consideraciones”, a las que se puede responder con otras Consideraciones.
      El debate es necesario, porque precisamente en el debate se afinan los argumentos y termina por resplandecer la Verdad. Casi todos los Dogmas vienen de refutar errores.
      Luego nadie se debe escandalizar porque alguien piense un poquito y haga otras Consideraciones. Que las rebata quien pueda.

      1. La Religión del Amor no puede condenar un amor que surge entre personas del mismo sexo. Surge así, naturalmente, por mucho que alguien las clasificara “contra natura”.
        La homosexualidad no está condenada por Dios, sino por la cultura ancestral y prehistórica de unos códigos antiquísimos. Dios, ni en el Sinaí ni en la persona de Jesús, condenó jamás la homosexualidad. Y más bien usó palabras y gestos que sugieren una aprobación.

        1. Jesús es de la estirpe de David, el Rey que tuvo relaciones homosexuales con Jonatán, príncipe hijo de Saúl. Propone al buen samaritano como ejemplo del prójimo, en una escena de calado homoerótico. Tiene por amado y querido a un adolescente que reposa su cabeza en su seno y en su pecho (no digo que hubiera relación sexual), le entrega a su madre por madre, como se hace con los cónyuges; sana al siervo del centurión, habiendo entre ambos dos una casi segura relación homo, a decir de los expertos; resucita al hijo de la viuda tal como hicieron Elías y Eliseo, aunque Él no necesitó echarse sobre los muchachos ceja con ceja, boca con boca, hombro con hombro, porque Él es Dios y no necesita suplicar….

          1. Amar al prójimo como a sí mismo. Y cómo se ama uno a sí mismo precisamente en eso, en su sexualidad, en su desarrollo sexual? acaso no es acariciando su propio cuerpo, su propio sexo? Y no es ese precisamente el significado de homosexualidad: mismo sexo?
            Estas son otras consideraciones que ahora se pueden hacer. Antiguamente, no. Por eso había unanimidad, porque no se podía discutir, el disidente como poco era humillado, excomulgado, ridiculizado y estigmatizado, si no quemado.

          2. Juan David, dime en que pasaje bíblico se afirma que David y Jonatán tuvieron relaciones sexuales. Además, esta visto que, para ti, cualquier relación de amistad profunda, de compañerismo, de hermanamiento espiritual entre dos hombres o mujeres ya lo ves como relación homosexual. Tienes que redefinir el concepto que tienes sobre esa palabra, que implica connotaciones que dichas relaciones puras no tienen.

    1. Muy cierto María.
      Pero hoy estamos viviendo una forma muy dura de perecimiento, decadencia e incertidumbre.
      Dentro mismo del Magisterio las voces no son polifónicas, sino cruelmente desafinadas y cacofónicas.

  2. Vg2: Lo que el Papa ha afirmado es un sentimiento de humanidad para un sector social al que cada día se le ha estado marginando. 1ª el Papa no ha considerado que esa unión, plenamente natural, sea matrimonio. 2º De esta forma rechaza, de esta unión, lo que es propio de un matrimonio: el aspecto sexual por ser un acto desviado y fuera del Plan de Dios. 3º El que se proteja estas uniones legalmente con todos sus derechos sigue siendo un derecho y acto de humanidad.

  3. Pues digo yo que si Juan Pablo II y Benedicto XVI hicieron caso omiso de encíclicas papales anteriores como la Mortalium Animos que condena el acto de Asis, o la Auctorem Fidei, que condena el Novus Ordo de la misa, con el pretexto de la tradición viva, por qué Francisco no va ha hacer lo mismo con las encíclicas de Juan Pablo II?. ¿Qué pasa, que hemos reducido la doctrina a una simple moralina?. Cualquier sec ta protestante puede tener esa misma moral. Pues habeis caido en vuestra propia trampa, pues según el argumento de los q interpretan bien el concilio, lo único que hay que creer es el dogma de fe y lo que diga cada pa pa en cada momento, y en eso consiste la obediencia ¿qué dogma de fe dice que un Estado aconfesional no puede tener otros tipos de matrimonios? Si es aconfesional no tiene por qué tener el matrimonio que diga la Iglesia. Dais pena.

    1. Los Estados ya no pueden ser católicos, porque tiene que haber separación iglesia Estado y dar a Dios lo que es de Dios y al cesar lo que es del cesar, pero se empeñan en que los estados agnosticos aconfesionales sin religión oficial no puedan poner otros tipos de matrimonio. ¿Por qué se tiene que ajustar el matrimonio a la moral católica si habeis renunciado a que las leyes civiles se inspiren en los diez mandamientos?. Os da igual la condena que los pa pas hicieron de la separacion iglesia Estado, pero os quejais de que Francisco haga caso omiso a las condenas que hiciese JPII. Pues agua y ajo y en vez de quejarse tanto os aguantais.

  4. Como el argumento postconciliar es que toda la doctrina y magisterio lo puede cambiar el pa pa con su autoridad siempre que no cambie el dogma de fe, pues viene Francisco y cambia todo lo que le da la gana, lo mismo que han hecho todos los pa pas desde Juan XXIII. Cuando estaba JPII y BXVI estos mismo papólatras que se quejan tanto nos decían que qué les importaba a ellos lo que dijera Pio XI sobre el ecumenismo, que lo importante era lo que decía JPII en ese momento. Pues por eso mismo qué os importa ahora lo que dijese JPII, si lo que hay que creer es lo que dice ahora Francisco?. A unos pa pas les importa poco lo que dijera Trento, y al pa pa actual le importa poco lo que dijera JPII ¿en dónde le veis el problema?. Si es que no teneis remedio.

  5. Como aquellos pa pas no tocaron la moral, son todos pa pas santos, aunque destrozaron el resto de la doctrina. ¿Es que la doctrina católica consiste sólo en una lista de principios morales? ¿Y qué pasa con el resto de la doctrina que no es moral? ¿Qué pasa con la doctrina de la misa definida en Trento?¿ qué pasa con los anatemas de Trento que penalizan con la excomunión al que cambie el canon de la misa?¿que sólo eran para el siglo XVI? Pues entonces lo que dijo JPII también es sólo para el siglo XX y no es para el XXI. No haceis más que el ridículo con vuestros argumentos. Por eso os los restriego para que veais las payasadas que llegais a decir.

  6. Y como sé que muchos cur as y no tan cur as leen obsesivamente invovaticana, pues me recreo en que me vayan leyendo por casualidad, así se van escandalizando al descubrir las mentiras que les hacen creer. Pues pretendo que las verdades caigan como puños, ya que es la verdad la que te hace libre y no al revés.

  7. Uno, te has despachado a gusto!!! Mira que el juez de Infovat te va a tachar de “papó latra” como lo hizo una vez conmigo sin conocerme. Igual que los zurdillos que si no les suena algo que no sea su propia música te tachan de “fa cho” Eso sí, ¿los que piensan textualmente como el señor juez se los debería considerar “papo licidas” o “papó latras” de otros pontí fices? En fin, si como están las cosas hoy me recuerda a Chesterton en “queremos una Iglesia que mueva el mundo, no que se mueva con el mundo”.

  8. ¿ Seguro que todos los homosexuales son hijos de Dios, como afirma Francisco ? Pues va a ser que no:

    1º. Los no bautizados, por muy homosexuales que sean, no lo son, pues la filiación divina se alcanza con el bautismo.

    2º. Los homosexuales bautizados, pero activos, viven en pecado mortal, lejos de la casa del Padre, llamados a volver a ella por la confesión y el propósito de no volver a pecar. Vivir en ¿pareja? es garantía de pecado. Deben romperla. El pecado grave conlleva la pérdida de la filiación divina, que se recupera con la gracia sacramental. ” Porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida “: Lucas 15:24.

    ¿ No hay ningún cardenal que le corrija a Francisco como Dios manda ?

     

     

    22/10/20 www.infovaticana.com