Viernes, 30 Octubre 2020 07:46

San Marcelo de León

En Tánger, de Mauritania, pasión de san Marcelo, centurión, que el día del cumpleaños del emperador, mientras los demás sacrificaban, se quitó las insignias de su función y las arrojó al pie de los estandartes, afirmando que por ser cristiano no podía seguir manteniendo el juramento militar, pues debía obedecer solamente a Cristo, e inmediatamente fue degollado, consumando así su martirio.

Marcelo fue un Centurión que, según parece, pertenecía a la Legio VII Gemina y el lugar de los hechos bien pudo ser la ciudad de León.

Su proceso tuvo lugar en dos pasos: primero en España, ante el presidente o gobernador Fortunato (28 de Julio del 298) y en Tánger el definitivo, ante Aurelio Agricolano (30 de Octubre del mismo año).

Fortunato envió a Agricolano el siguiente texto causa del juicio contra Marcelo: «Manilio Fortunato a Agricolano, su señor, salud. En el felicísimo día en que en todo el orbe celebramos solemnemente el cumpleaños de nuestros señores augustos césares, señor Aurelio Agricolano, Marcelo, centurión ordinario, como si se hubiese vuelto loco, se quitó espontáneamente el cinto militar y arrojó la espada y el bastón de centurión delante de las tropas de nuestros señores».

Ante Fortunato, Marcelo explica su actitud diciendo que era cristiano y no podía militar en más ejército que en el de Jesucristo, hijo de Dios omnipotente.

Fortunato, ante un hecho de tanta gravedad, creyó necesario notificarlo a los emperadores y césares y enviar a Marcelo para que lo juzgase su superior, el viceprefecto Agricolano. En Tánger, y ante Agricolano, se lee a Marcelo el acta de acusación, que él confirma y acepta, por lo que es condenado a la decapitación.

La leyenda -no necesariamente falsa- abunda en algunos detalles que, si bien no son necesarios para el esclarecimiento del hecho, sí lo explicita, o al menos lo sublima para estímulo de los cristianos. Así, se añade la puntualización de que se trataba de un acto oficial y solemne en que toda la tropa militar estaba dispuesta para ofrecer sacrificios a los dioses paganos e invocar su protección sobre el Emperador.

 

3 comentarios en “San Marcelo de León”
  1. A Dios hemos de adorar, y no a los ídolos, hechuras humanas nada más o incluso imágenes diabólicas. Ningún emperador tiene atribuciones divinas: se le servirá como hombre en lo que sea justo, y basta.

    Hay que servir a Dios antes que a los hombres.

  2. La fundación para todos a nivel mundial,
    Siempre quien no ha llegado a un bar o cafetería y le hacia falta 20 euros para pagar, quien entre lo que estaban en la cafetería no llegaba a fin de mes, la fundación no da grandes cantidades si no 20 euros para pasar el día la fundación recoje a jubilados y pobres, pero no se queda ella recibe donaciones que reparte en los sitios públicos y bares, la fundación ayuda solo con 20 euros diarios,no con grandes cantidades de 100 euros o mas es decir la fundación te salva del apuro,eso es lo que estoy haciendo yo con mi propio dinero ayudar a las gentes de la calle y invitasolas. si un día la fundación no puede salir a la calle se queda en casa,pero general mente sale a la calle, preguntando necesitas dineros, y abasteciendo de satisfacción a la gente esto se podía llevar a nivel político,incluso los ayuntamientos podían ayudar a la fundación y esto a nivel mundial para quien quiera colaborar

 

 

30/10/2019 www.infovaticana.com