Lunes, Junio 17, 2019

Política de Estado


Martes, 29 Octubre 2013 10:29

“Permiso, gracias y perdón”, tres palabras clave

El Papa Francisco en el Encuentro con las Familias en el Año de la Fe

“¡Familia, vive la alegría de la fe!” ha sido el lema del encuentro que, dentro del Año de la Fe, ha reunido en Roma en torno al Papa a unas 150.000 personas, de más de 70 países en el pasado fin de semana. Y verdaderamente el clima era el de una fiesta de familia.

El sábado por la mañana fue la peregrinación de las familias ante la tumba de san Pedro, y por la tarde una celebración festiva en la plaza de san Pedro, en la que diversas familias dieron su testimonio, alegre o doloroso, pero siempre lleno de fe.

El Papa escuchó sus experiencias e historias, y luego se planteó en su discurso: “¿Cómo es posible hoy vivir la alegría de la fe en la familia?”. Aun reconociendo las dificultades por las que pasan muchos hogares, advirtió que lo que más cuesta llevar en la vida no es eso: “Aquello que pesa más de todas las cosas es la falta de amor.

Pesa no recibir una sonrisa, no ser recibidos. Pesan ciertos silencios. A veces, también en familia, entre marido y mujer, entre padres e hijos, entre hermanos. Sin amor el esfuerzo se hace más pesado, intolerable”.

Recordó que Cristo quiere que nuestra alegría sea plena. “Vengan a mí, familias de todo el mundo –dice Jesús– y Yo les daré alivio, para que su alegría sea plena. Y esta palabra de Jesús, llévenla a casa, llévenla en el corazón, compártanla en la familia. Nos invita a ir hacia Él para darnos y darles a todos la alegría”.

 

Con la confianza en la fidelidad de Dios los esposos afrontan todo, sin miedo, con responsabilidad

 

Sin miedo

La segunda idea se centró en la capacidad de los esposos para mantener la fidelidad que prometieron en el momento del matrimonio, por encima de los avatares de la vida. “Los esposos en ese momento no saben qué ocurrirá. No saben qué alegrías y qué dolores les esperan. Parten como Abraham.

Parten en camino juntos, y esto es el matrimonio. Partir y caminar juntos, de la mano, confiándose a la gran mano del Señor, de la mano siempre y para toda la vida, sin hacer caso a esta cultura del provisorio, que nos corta la vida en pedazos”.

“Con esta confianza en la fidelidad de Dios se afronta todo, sin miedo, con responsabilidad”, aseguró el Papa. “Los esposos cristianos no son ingenuos, conocen los problemas y peligros de la vida, pero no tienen miedo de asumir su responsabilidad delante de Dios y de la sociedad. Sin escaparse, sin aislarnos, sin renunciar a la misión de formar una familia y traer al mundo a los hijos”.

Realmente esto es difícil y por esto es necesaria la gracia que da el sacramento: “Los cristianos se casan en el sacramento porque son conscientes de tener necesidad”. El sacramento no es la fiesta de la boda, eso es “decoración”.

“En su matrimonio, dijo el Papa, rezan juntos, y con la comunidad”, porque lo necesitan para “el largo viaje que tienen que hacer juntos. Un largo viaje que no es por partes, que dura toda la vida, y necesitan la ayuda de Jesús para caminar juntos”.

 

Para llevar adelante una familia el Papa Francisco mencionó tres palabras claves: permiso, gracias, y perdón

 

Para llevar adelante una familia el Papa Francisco mencionó tres palabras claves: permiso, gracias, y perdón.

“Pedimos permiso para no ser invasivos. En familia: ¿puedo hacer esto? ¿te gusta que haga esto?

“Damos gracias: gracias por el amor, pero dime, ¿cuántas veces al día le das las gracias a tu esposa? ¿Y tú a tu marido? ¿Cuántos días pasan sin decir esta palabra? ¡Gracias!

“Y la última, perdón. Todos nos equivocamos, y a veces alguno se ofende en la familia, en la pareja; fuerte algunas veces… Se dicen palabras fuertes, pero escuchen este consejo: no terminen el día sin hacer las paces. La paz se rehace cada día en la familia. Pidiendo perdón: ‘perdóname’ y se recomienza de nuevo”.

 

La verdadera alegría que se disfruta en familia no viene de las cosas, sino de la armonía profunda entre las personas

 

Fortalecidos por la oración

En la mañana del domingo, el Papa Francisco celebró la Santa Misa ante los miles de fieles quer llenaban la plaza, venidos de todo el mundo. La oración, la fe y la alegría en la familia fueron los tres peldaños de la homilía del Papa.

Un primer rasgo de la familia cristiana es que es una familia que ora. Tomando pie en el texto del evangelio del fariseo y el publicano, explicó que, como el publicano, rezamos porque reconocemos humildemente que tenemos necesidad de Dios. “¡Para rezar en familia se requiere sencillez! Rezar juntos el Padre nuestro, alrededor de la mesa, no es una cosa extraordinaria: es fácil.

Y rezar juntos el Rosario, en familia, es muy bello, da mucha fuerza. Y también rezar el uno por el otro: el marido por la mujer, la mujer por el marido, ambos por los hijos, los hijos por los padres, por los abuelos… Rezar el uno por el otro. Esto es orar en familia, y esto hace fuerte a la familia: la oración”.

 

“¿Tenemos la fe, en nuestra familia, como un bien privado, como una cuenta bancaria, o sabemos compartirla con la apertura hacia los demás?”

 

Familia abierta para compartir la fe

La frase de San Pablo al final de su vida, cuando hace balance y dice “He conservado la fe”, sirvió al Papa Francisco para subrayar que solo se conserva la fe que se difunde: “Ha conservado la fe porque no se ha limitado a defenderla, sino que la ha anunciado, irradiado, la ha llevado lejos”, sin atrincherarse en posiciones defensivas.

Y a partir de ahí preguntó: “¿De qué manera, en familia, conservamos nosotros la fe? ¿La tenemos para nosotros, en nuestra familia, como un bien privado, como una cuenta bancaria, o sabemos compartirla con el testimonio, con la acogida, con la apertura hacia los demás?”.

Como el día anterior en la plaza de San Pedro, entre los testimonios se habían escuchado también experiencias de familias que iban a llevar la fe a otros países, advirtió que todas las familias tiene este cometido de difundir la fe: “Son misioneras también en la vida de cada día, haciendo las cosas de todos los días, ¡poniendo en todo la sal y la levadura de la fe!”.

La alegría en casa

Ese testimonio debe ser también el de una familia que vive la alegría, tercer paso de la homilía del Papa. “Me gustaría hacer una pregunta, hoy. Alguno lleva la alegría en su corazón a casa, ¿eh? Como una tarea que resolver. Y se responde a sí mismo. ¿Cómo es la alegría en tu casa?”.

Y apeló a la experiencia de las propias familias para decir: “Ustedes lo saben bien: la verdadera alegría que se disfruta en familia no es algo superficial, no viene de las cosas, de las circunstancias favorables… la verdadera alegría viene de la armonía profunda entre las personas, que todos experimentan en su corazón y que nos hace sentir la belleza de estar juntos, de sostenerse mutuamente el camino de la vida”.

“A la base de este sentimiento de alegría profunda, afirmó, está la presencia de Dios en la familia, está su amor acogedor, misericordioso, respetuoso hacia todos. Y sobre todo, un amor paciente (…) Solo Dios sabe crear la armonía de las diferencias.

Si falta el amor de Dios, también la familia pierde la armonía, prevalecen los individualismos, y se apaga la alegría. Por el contrario, la familia que vive la alegría de la fe la comunica espontáneamente, es sal de la tierra y luz del mundo, es levadura para toda la sociedad”.

 

aceprensa.com  28-10-2013

Valora este artículo
(0 votos)
Inicia sesión para enviar comentarios

Santo Tomas Moro

El hombre no se puede separar de Dios, ni la política de la moral.

Nuestra Señora de las Rosas - Mensajes

 

Mensajes a  Maureen Sweeney-Kyle

 

 

 

 

 

“Como hijos de la Nueva Jerusalén,

 

ustedes deben afrontar la corrupción

 

que está consumiendo el corazón del

 

mundo. 

 

La decadencia moral no tiene límites." ...

 

lea más: amorsanto.com 15-09-2009

 

 

 

Primer vínculo vital e irremplazable

Dale el pecho a tu niño hasta los 2 años de edad, como mínimo.

Monumento al no nacido - Eslovaquia

 

 

 

 

Políticas de Estado en Perú

Conozca las exitosas políticas de estado de Perú

Cántico de David 1 Cro 29 10-13

 

 

 

Bendito eres, Señor,

 

Dios de nuestro padre Israel,

 

por los siglos de los siglos.

 

 

Tuyos son, Señor, la grandeza y el poder,

 

la gloria, el esplendor, la majestad,

 

porque tuyo es cuanto hay en cielo y tierra,

 

tú eres rey y soberano de todo.

 

 

De ti viene la riqueza y la gloria,

 

tú eres Señor del universo,

 

en tu mano están el poder y la fuerza,

 

tú engrandeces y confortas a todos.

 

 

Por eso, Dios nuestro,

 

nosotros te damos gracias,

 

alabando tu nombre glorioso.

 

 

 

 

 

Oración a Sta. María, Señora de la Gracia

Resultado de imagen para inmaculado corazon de maria

 

Santísima Virgen María

 

Señora de la Gracia

 

Te ruego me concedas tener

 

Un profundo conocimiento intelectual

 

De tus virtudes virginales

 

Una intensa experiencia vital

 

De tu ternura de madre

 

Y una constante actitud

 

De consagración total

 

A tu Inmaculado Corazón

 

Y que

 

Por el conocimiento

 

El amor

 

Y la consagración

 

Pueda hacerme

 

Un poco más semejante

 

A tu tan querido Hijo

 

Mi Salvador y Señor

 

Jesucristo

 

Amén