Miércoles, 27 Enero 2021 11:44

¿Qué significa ser católico hoy en Occidente?

Cuando el primer presidente ‘católico’ de Estados Unidos desde Kennedy empieza su mandato yendo a Misa para inmediatamente después anunciar la agenda más brutalmente abortista de la historia americana es un buen momento para advertir hasta dónde está llegando la confusión en nuestros días.

Empezar tu mandato yendo a Misa es excepcional incluso en un líder católico dentro de un país mayoritariamente católico: imaginemos a Mariano Rajoy con las cámaras siguiéndole a la Misa con que empieza el día de su investidura, acompañado de varios de sus futuros ministros.

Es lo que ha hecho Biden, de quien ya conocemos su ‘devoción’, su educación católica, su rosario y algunos otros detalles de su religiosidad. Solo que también sabemos de él que ningún otro presidente se ha propuesto culminar iniciativas de gobierno diametralmente opuesta a todo lo que la doctrina católica defiende para la vida social, desde ampliar y consagrar el derecho a matar niños en el vientre de sus madres a ignorar la diferencia biológica de los sexos, pasando por nombrar como vicepresidente a una mujer, Kamala Harris, que se ha distinguido por un peculiar animus anticatólico y por una clara hostilidad a la libertad de religión y conciencia.

¿En qué sentido es este hombre católico? ¿O Nancy Pelosi, la ‘speaker’ de la Cámara? Es como si en materia de fe solo quedase la cáscara, la mera adscripción verbal y en algunos ritos a determinada confesión, pero sin contenido fijo alguno, algo parecido a la nueva dispensación cada vez más universal que permite a cualquiera proclamarse del sexo contrario al biológico.

Naturalmente, en esto Biden es una consecuencia, no una causa. Hemos informado en estas mismas páginas de una encuesta que revela, entre otros datos desconcertantes, que una mayoría de sedicentes católicos norteamericanos no cree en la Presencia Real de Cristo en la Eucaristía. ¿Qué significa ser católico sin esto?

En teoría, la Iglesia posee un ‘mecanismo de seguridad’ para combatir este tipo de confusión y atajar desviaciones del Mensaje de Cristo, una estructura jerárquica en la que los pastores -y, sobre los pastores, el ‘Siervo de los Siervos de Dios’, el Papa- velan para mantener la unidad en las certezas de la fe. Solo que, como se ve a las claras, no parecen estar haciendo un gran trabajo.

Un ejemplo pertinente: cuando a Joe Biden, todavía no candidato a la presidencia por el Partido Demócrata, se le negó la comunión en una parroquia en obediencia al Derecho Canónico por su postura favorable al aborto y al matrimonio homosexual, buena parte de la jerarquía americana atacó al párroco, un escasísimo puñado le apoyó y una mayoría miró al tendido, silbando. Y cuando se preguntó al propio Biden por el caso, respondiendo diciendo que malamente podía un párroco negarle la comunión cuando él la había recibido del mismo Papa.

Y, la verdad, tenía un punto. Si al Papa parece no alarmarle indebidamente que un católico haga de su fe un elemento de su campaña y al tiempo ignore la doctrina en un punto tan grave, e incluso recurra al Santo Padre como coartada, es difícil que la reacción de otros de menor autoridad y peso vaya a influir mucho en las conciencias.

 

19 comentarios en “¿Qué significa ser católico hoy en Occidente?”
  1. Magnífico artículo D. Carlos. Así es..
    El drama es que la desviación doctrinal empieza en el Papa Francisco y continúa en muchos obispos y sacerdotes, todo lo cual la fomenta entre los laicos.

    1. Suscribo sus apreciaciones, Sacerdote mariano. Sólo se me ocurre una puntualización: la desviación doctrinal se impuso ya en el Concilio y se desarrolló en la práctica con Pablo VI. Tras el “paréntesis” de JPII y BXVI, Berg y sus chicos han reactivado el proceso y han pisado el acelerador.

      Respecto al título del artículo, para la mayoría de los bautizados en Occidente ser católico es como mucho un barniz cultural, y la sumisión al mundo es completa. Para una minoría que ha conocido a Xto de verdad, ser católico equivale a unirnos a Xto en la cruz a través del desprecio y la persecución cada vez más clara.

      Que la Santísima Virgen nos ayude a seguir la senda estrecha, entre las persecuciones del mundo y los consuelos de Dios.

  2. ¿ De qué nos asombramos ? Si el 80% de los obispos y cardenales, incluído el mismísimo Francisco por propios méritos, son apóstatas, no católicos, o como queramos llamarlos, no es de extrañar que, entre los fieles sedicentes católicos, el porcentaje sea similar.

    La pregunta que tenemos que atrevernos a formular, con Carlo María Viganó, es ¿ Seguro que el Concilio Vaticano II no tiene nada que ver con el deplorable estado de la Iglesia Católica actualmente ? ¿ No nos estará llevando al abismo la hermenéutica de la continuidad discontínua ?

    1. Muller en la entrevista de Petra Lorleberg:
      El presidente de la USCCB, el arzobispo Gómez, le explica al presidente Joe Biden en su clara declaración: «Como enseña el Papa Francisco, no podemos guardar silencio cuando casi un millón de vidas en nuestro país son dejadas de lado por el aborto». ¿Qué está enseñando la iglesia sobre el aborto?

      «Pues Dios, Señor de la vida, ha confiado a los hombres la insigne misión de conservar la vida, misión que ha de llevarse a cabo de modo digno del hombre. Por tanto, la vida desde su concepción ha de ser salvaguardada con el máximo cuidado; el aborto y el infanticidio son crímenes abominables» (Vaticano II, Constitución pastoral sobre la Iglesia en el mundo moderno Gaudium et Spes, 51).

  3. Efectivamente Carlos Esteban, el problema aquí es que el propio Papa no corrige, mas bien es ambigüo en sus enseñanzas, tenemos por ejemplo al apostata James Martin, que no solo no es corregido, es recibido por el propio Papa Francisco y nombrado asesor, y así sucesivamente en una infinidad de casos.
    No es ningún secreto el apoyo vaticano a los demócratas, tanto a Hillary Clinton como a Joe Biden, como no es secreto los ataques directos y sistemáticos del Papa a Trump durante su presidencia.

  4. Nos encontramos en el período bíblico denominado “Fin de los Tiempos”. Recuerdo la visión del Papa León XIII, en la cual relata que Dios permite al diablo un siglo aproximadamente para intentar destruir la Iglesia. Nos encontramos inmersos en el peor de todos los acontecimientos, quien no de la talla espiritualmente, será arrastrado por el engaño del diablo. Pero tengamos confianza en Dios, porque el reinado del enemigo no durará mucho, Jesucristo en persona pondrá orden en la tierra el dia de la Parusía. Las persecuciones comenzarán cuando sea abolida la Eucaristía. Daniel 8-9-11 y 12.
    2ª Tes 2.
    Catecismo 675.
    Apocalipsis 13 y 14…
    Non Nobis.

  5. Me ha resultado extraordinariamente sugestivo el interrogante con el que se titula del artículo. Pero no se responde a la pregunta.
    Muy seguramente no haya hoy suficientes pastores formados (con la difusión indispensable) para darnos respuestas claras a tal pregunta.
    No somos cristianos de las catacumbas romanas, ni somos católicos de las Cruzadas hacia el Jerusalén, ni somos católicos degollados por la Revolución Francesa…
    El mundo actual nos expone su nueva brutalidad en los crímenes masivos (y consensuados) de cárceles, hambrunas, torturas, censura, abortos.., También nos expone su genialidad en la creación de cyborgs y en la exploración extraplanetaria, en los descubrimientos que a diario impone la neurobiología… Y ante ello : ¿dónde encontrar pastores que nos sigan orientando en la verdad y el amor de Cristo Resucitado?

  6. Obispo en griego significa vigilante, pero hoy gran parte del episcopado (empezando por Francisco) no guardan la verdadera fe, sinó que promocionan una ideología anticatólica.

  7. Entrevista al cardenal Müller, realizada por Petra Lorleberg, en la que se trata principalmente del aborto, y de la posición decididamente abortera de Biden: «Ahora Estados Unidos, con su poder político, mediático y económico, está a la vanguardia de la campaña más sutilmente brutal de los últimos 100 años para descristianizar Cultura occidental». «Hay buenos católicos, hasta las más altas esferas del Vaticano, que en un ciego efecto anti-Trump soportan o minimizan todo lo que ahora se está desatando contra los cristianos y todas las personas de buena voluntad en Estados Unidos». «Pero estoy convencido de que la ética individual y social prevalece sobre la política. El límite se supera cuando la fe y la moral se oponen al cálculo político. No puedo apoyar a un político abortista porque construye viviendas públicas y por el bien relativo debería aceptar el mal absoluto».

    1. «Espero que a nadie se le ocurra la perversa idea de cobrar por el aborto y la eutanasia para permitir que inmigrantes y migrantes ingresen a la frontera mexicana, perdonando así los crímenes de lesa humanidad con «silencio»». «Un obispo de Europa central se enfrenta hoy a la elección de sobrevivir con el conformismo o de ser tildado de fundamentalista por los ignorantes».

    2. Y continua asi:
      “Al Santo Padre nunca le han faltado las palabras más claras contra el aborto como asesinato premeditado y, por lo tanto, ha sido vilmente calumniado por quienes suelen gustar de referirse a él y no pueden enfatizar lo suficiente el contraste con el anterior Papa Benedicto”.

  8. Muchos peligros nos rodean a los católicos a izquierda y derecha, y todos se pasan.
    Pero ser un buen católico no depende de la santidad del Papa, ni de la de los obispos, ni siquiera de la de los sacerdotes.
    Ser un buen católico, sobre todo hoy en día, es resistir el mal, venga de donde venga, no se puede uno creer un buen católico solo porque crea en las verdades de la Iglesia, hay que vivir también según el evangelio.

  9. Ser católico den USA debe de ser raro porque la mayoria de los cristianos allí son protestantes de una u otra forma. Muchas de estas formas, que proceden de la Reforma de Lutero, Calvino, etc, tiene objeciones respecto de las verdades de fe de la Iglesia católica, que están en el fundamento de su discrepancia de esta, por eso no es de extrañar que verdades de fe como la transustanciación no sean creidas por muchos, y que ello también afecte a la creencia y la propia fe de los católicos. Una cosa es eso, que puede ser entendible y otra el hecho de estar a favor del aborto, no sólo como católico, cristianos, si no como persona de bien. Biden tiene ese lastre, que se deriva del tema del feminismo, que propone que para que una mujer sea libre, lo tiene que ser también de la reproducción, por el medio que sea, hasta por el aborto. Biden n o considera el aborto un teme de fe y por ello puede ir a m isa y comulgar sin dejar de ser católico. Trump era antiaborto.

    1. Lo único que discrepo es en el concepto de ese nefasto personaje, es mucho más oscuro que un adoctrinamiento de una ideología feminista (construida por elites para utilizar gente). No hay confusión.

  10. Esa actitud de meapilas de Biden es más que una mofa: una blasfemia. A quien quiere engañar? A Jesucristo, a su rebaño católico fiel? El que la mayor parte de la JERARQUÍA CATÓLICA no haga una declaración pública de la incoherencia, de la farsa e incluso de la EXCOMUNIÓN en la que Biden se halla ( los anteriores Pontífices han declarado la excomunión al que aborta a sabiendas, al que colabora con ese crimen o al que legisla a favor aborto, al que lo promueve…). No hay palabras. Este personaje está en situación más que de riesgo en su alma y los católicos (clérigos y seglares) que son indiferentes o lo apoyan también.
    AH! Por cierto, dicen por ahí que Pedro Sánchez y el “chepas” son de Misa, rosario y comunión diaria… Se lo creen? Yo no. Y no me rio

  11. Ser católico hoy en occidente, en general, significa lo que han querido que signifique. Carlos Esteban lo explica a plena satisfacción.
    Pero ser católico, en esencia, es ser testigo de Cristo. Y ser testigo quiere decir dar testimonio mediante la estricta observancia del Evangelio.

     

     

    26/01/21 www.infovaticana.com