Miércoles, 03 Febrero 2021 08:53

Francia: El pueblo de Valenciennes ayunó y rezó como había pedido la Virgen y les libró de la peste

En plena pandemia por coronavirus, en Francia se recuerda estos días como la Virgen María rescató al pueblo de Valenciennes de una plaga que en pocos días mató a ocho mil personas de forma que parecía que los muertos superaban a los vivos. A través de un ermitaño, la Virgen pidió que ayunaran un día tras el cual debían pasar toda la noche en oración. Así lo hicieron y fueron testigos de un gran milagro.

Valenciennes es una ciudad del norte de Francia, a orillas del río Escalda, y el santuario de Nuestra Señora de la Fuente se encontraba a media legua de la ciudad en el año 1008.

Según la tradición, en dicho hubo una terrible hambruna que precedió a la peste. Consta que la ciudad de Valenciennes fue tan asolada por la peste que murieron cerca de 8.000 personas en pocos días, por lo que las crónicas de la época cuentan que parecía que «los muertos superaban a los vivos». El pueblo se afligió profundamente ante el espectáculo de la muerte que le rodeaba constantemente, y no teniendo otro recurso, acudió en masa a sus iglesias para refugiarse a los pies de Nuestra Madre de la Misericordia e implorar su intercesión.

Un santo ermitaño llamado Bertholin, que vivía cerca, en Nuestra Señora de la Fuente, se sintió conmovido por la desgracia de sus hermanos y redobló sus austeridades y oraciones. Rezó por los habitantes de Valenciennes, diciendo: «¡Oh, María! ¡Rescata a estos afligidos que han clamado a ti! ¿Dejarás morir a este pueblo que te ha invocado para que lo rescates y que te confía sus preocupaciones? ¿Serás invocada en vano?»

La Santísima Virgen se le apareció al ermitaño Bertholin mientras rezaba fervientemente en la noche del 5 de septiembre. El piadoso religioso quedó repentinamente deslumbrado por el resplandor de una luz más pura que el sol, mientras que al mismo tiempo la Madre de la Misericordia se le apareció con un aire de bondad. Ella ordenó a Bertholin que dijera a los habitantes que ayunaran al día siguiente, y que luego pasaran la noche en oración para poner fin a la plaga. «Ve a mi pueblo de Valenciennes. En la víspera de mi natividad verán la garantía de protección que quiero darles».

La respuesta fue abrumadora. El pueblo de Valenciennes hizo lo que se le dijo, y en la víspera de la Natividad de la Virgen, el 7 de septiembre, el pueblo dse situó en las murallas y torres de la ciudad esperando con entusiasmo el cumplimiento de la promesa celestial. Su confianza no fue en vano, pues de repente la noche pareció convertirse en día y vieron a la Reina del Cielo descender a la tierra con majestuosidad, brillando como una luz del Cielo, más brillante que el sol. Acompañada por una hueste de ángeles, la Virgen parecía ceñir la ciudad con un cordón. No hay nada que pueda expresar los sentimientos de alegría y devoción con los que los habitantes de Valenciennes se sintieron atraídos por este espectáculo. En un momento dado, todos se inclinaron y pidieron la bendición de la Virgen. Su Madre celestial los bendijo, y los enfermos recuperaron la salud, y los habitantes de Velenciennes se libraron para siempre de la peste.

La Santísima Virgen encargó al ermitaño que dijera al pueblo que debían hacer una procesión solemne, y que lo hicieran cada año. El pueblo estaba ansioso por cumplir este deseo de su Madre celestial, y salió de la ciudad cantando alabanzas a la Santísima Virgen María.

Desde entonces, la procesión de Nuestra Señora del Santo Cordón, tiene lugar todos los años, siempre por el mismo recorrido donde se había colocado el santo cordón. El cordón de la Santísima Virgen estaba guardado en un santuario en una hermosa iglesia gótica, Notre-Dame-la-Grande.

Este cordón, relató el abad Orsini, se conservaba todavía en Valenciennes cuando él viví. Ya no es así, pues desapareció durante el Terror de la Revolución Francesa. La iglesia fue vendida en subasta y luego arrasada, y el relicario enviado a la ceca. Del Santo Cordón no se sabe nada ahora, aunque nadie fue testigo de su destrucción cuando desapareció en el año 1793.

 

5 comentarios

 PEDRO
Yo insiste a través de esta digna WEB, mucho antes de la pandemia,que el Santo Padre rezara el Santo Rosario, delante delante de una Imagen de la VIRGEN MARIA, por los males del mundo y por los pecadores, en la plaza del Vaticano al menos una vez al mes, y ello influiria delante de la comunidad cristiana, y lo acompañarian en el Rosario a través de TV o bien organizando rezos en sus propias diocesis.
Ya se que es dificil que a mi me hiciera caso, pero se que hay obispo y cardenales que leen esta Web. Y es cierto que vi a DIOS mirando a la Humanidad, atentamente, y con seriedad. Eran y son muchos los pecados del mundo, algunos bestiales, y lo peor es que en plena pandemia se dictan leyes inicuas, y hasta el nuevo Presidente de EEUU, en una insensatez dificil de comprender - dice ser católico - se comprometio a blindar el aborto. El mundo camina ciego y vacio de toda espiritualidad y se ha mundanizado, y quiere expulsar la Redentora de CRISTO de su vida. Fatal elección. Dios tenga misericordia de nosotros.
La VIRGEN MARÍA es la gran intercesora, y " todas las gracias vienen a través de ella ".
DIOS no le niega " jamás " nada a su MADRE.
1/02/21 8:42 PM
 
 Chico
Es que en aquel tiempo el pueblo era catolico con pecados si, pero catolico. Hoy los españoles son catolicos ,con pecados si ,, pero es como si no lo fueran. Por eso antes los Obispos hacian y mandaban hacer devociones publicas, pero hoy por lo que sea yo no lo se, los Obispos no mandan hacer nada de eso. Estan callados y muy sumisos a la Autoridad del Gobierno. Y el Pueblo les sigue en esa actitus suya. Muy obedientes al " Papi Gobierno que nos quiere demasiado" y busca siempre nuestro bien aunque no lo entendamos pero lo creemos que asi debe ser. Hoy lod catolicos españoles creen mas en El Gobietno que en Dios y por eso esta situacion sera....hasta que el Gobierno diga que ya no hay gripe de esa.
1/02/21 10:12 PM
 
 irma
Si todo católico rezara el Santo Rosario diariamente, este mundo sería diferente y habrían muchas conversiones y más santidad
Por lo que oremos el Santo Rosario en nuestros hogares, con la familia o solos y veremos que habrán muchos milagros
2/02/21 1:17 PM
 
 Maximiliano
BENDITA SEA TU PUREZA MADRE MÍA ¡¡¡
Bendita sea tu pureza
y eternamente lo sea,
pues todo un Dios se recrea
en tan graciosa belleza.
A Ti, celestial Princesa,
Virgen Sagrada María,
yo te ofrezco en este día
alma, vida y corazón.
Mírame con compasión,
no me dejes, Madre mía.
2/02/21 2:39 PM
 
 Vladimir
El pueblo ayunó y rezó. O sea, lo que hoy no se hace. Y, lo peor de todo, ni los Pastores nos invitan a hacerlo. Abundan Obispos, invitándonos a guardar las medidas sanitarias, pero las invitaciones a la conversión y a la oración, son escasísimas
2/02/21 2:40 PM
 
 
01/02/21 www.infocatolica.com