Lunes, 08 Marzo 2021 12:11

López Obrador permite manifestaciones feministas mientras siguen las restricciones de culto

Las violentas marchas feministas programadas para el 8 de marzo (8M) en Ciudad de México y en otras localidades del país tienen el permiso del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, mientras que las restricciones al culto católico a causa de la pandemia de coronavirus COVID-19 se mantienen prácticamente en todo el país.

El 3 de marzo López Obrador anunció en su conferencia de prensa matutina que frente a restricciones a las manifestaciones de feministas el 8 de marzo en otros países “aquí es prohibido prohibir, se garantizan los derechos de manifestación, de expresión”.

Aquí libertad absoluta, completa”, insistió, al tiempo que pidió a las feministas que “las manifestaciones sean pacíficas”.

 

“Que no se dañe a establecimientos comerciales, que no se afecten monumentos públicos y mucho menos que se agreda a otras personas, y que también haya cuidado para que no vayan a dañarse de los mismos manifestantes, mujeres u hombres, porque la vez pasada tiraron bombas”, dijo.

De acuerdo a datos del Gobierno de México, al 6 de marzo se han confirmado más de 2,3 millones de casos de COVID-19 en el país, con un total de más de 210 mil muertes.

La universidad estadounidense Johns Hopkins, especializada en medicina, coloca a México como el tercer país con más muertes a causa del COVID-19 en todo el mundo, solo detrás de Estados Unidos y Brasil.

En la mayor parte del país se mantienen restricciones al porcentaje de fieles que tienen permitido participar en la celebración de la Misa, así como limitaciones para las procesiones y expresiones de fe, particularmente con miras a la Semana Santa.

En Miércoles de Ceniza, al inicio de la Cuaresma, en algunas diócesis mexicanas se optó por celebrar la Misa sin asistencia de fieles y entregarles las cenizas directamente para que las distribuyan en sus casas y en sus centros de trabajo.

El sacerdote Hugo Valdemar, canónigo penitenciario de la Arquidiócesis Primada de México, dijo que permitir las marchas feministas mientras se restringe el culto “no es sino la manifestación de una gran incoherencia. En una marcha de este tipo no se cumple ninguna de las normas mínimas para evitar los contagios, todo lo contrario del cuidado que se ha tenido en los templos para salvaguardar la propia salud y la de los demás”.

“Sin embargo, este gobierno irresponsable que le tiene pánico a las feministas les da luz verde mientras en los templos siguen imponiendo restricciones que rayan en lo absurdo”, dijo.

 
 

Para el P. Valdemar, “el Gobierno muestra una negligencia criminal al autorizar las marchas feministas. No estamos en un momento para eso”.

“Enero y febrero fueron meses trágicos. Apenas empieza a haber un control. No es posible que justo en este momento se permitan estas manifestaciones multitudinarias”.

El sacerdote mexicano subrayó el “contraste entre la disciplina y responsabilidad que ha mostrado la Iglesia, a veces incluso exagerada, y la irresponsabilidad criminal del gobierno y de las feministas, que sin importarles la salud pública se preparan para mostrar una vez más de qué están hechas, de resentimiento social, violencia, odio y destrucción”.

Frente a la eventual violencia de las feministas contra los templos católicos este 8 de marzo, el P. Valdemar recordó que “ya otras veces los grupos católicos de laicos, ante el silencio vergonzoso de algunos obispos, se han organizado para hacer vallas humanas y defender los templos, y lo han hecho con sumo respeto y civilidad”.

“Por desgracia, estos católicos heroicos se exponen a la violencia y brutalidad de las feministas, que llegan a actuar con un verdadero odio satánico. Sin embargo, los fieles laicos, ante la cobardía de los pastores, están en todo su derecho de defender sus templos, y les agradecemos esos gestos heroicos de fe”.

 
 

Consultada sobre si se pronunciaría sobre el permiso para las aglomeraciones de feministas este 8 de marzo mientras se mantienen las restricciones al culto público, la Conferencia del Episcopado Mexicano señaló que no tiene una opinión al respecto.

Javier Rodríguez, director de Comunicación de la Arquidiócesis Primada de México señaló que, si bien no hay una postura respecto al permiso del gobierno de López Obrador a las marchas feministas, “ha habido diálogo interno con los encargados de las distintas parroquias para estar atentos a cualquier contingencia y tener el apoyo inmediato de las autoridades de la Ciudad de México”.

“En el caso específico de la Catedral Metropolitana, la seguridad al interior está a cargo de la Guardia Nacional y la exterior de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, explicó.

Desde la tarde del 7 de marzo, el Gobierno de la Ciudad de México decidió colocar vallas de protección frente a la Catedral de México, similares a las instaladas frente a Palacio Nacional, sede del gobierno del país.

 

 

infovaticana.com