Lunes, 08 Marzo 2021 12:43

Notre Dame es un lugar para la gloria de Dios, no un museo, recuerda su rector

En medio de los debates en torno al futuro de Notre-Dame de París, su rector Monseñor Patrick Chauvet ha querido ser entrevistado por TVLibertés.

 

En dicha entrevista, Mons. Chauvet repasa el estado actual de las obras de restauración de la catedral y anuncia toda una serie de iniciativas en vísperas de la Semana Santa con el fin de que los católicos parisinos puedan volver a dar culto a Dios en su catedral.

Mons. Chauvet explica que el pasado 15 de abril de 2019, día del incendio de Notre-Dame, se preguntó, invadido de angustia, como muchos católicos: “¿Por qué Señor?”. Y, confiesa, la única respuesta ese día fue el silencio de Dios. Fue esa constatación la que le llevó a escribir una profunda y hermosa obra que tituló “Silencio de Dios, silencio de los hombres“. A lo largo de sus páginas, se traza el camino para que el silencio se convierta en palabra: “Si queremos escuchar a Dios, debemos leer la palabra de Dios, encontrar el camino del deseo interior y rezar”.

Monseñor Chauvet, ha hecho hincapié en que, antes que nada, la catedral de Notre-Dame de París es un lugar de culto, un edificio para dar gloria a Dios y no un mero museo, y que este hecho tiene consecuencias. Asimismo, ha advertido de que para oír a Dios debemos de hacer un esfuerzo por escucharle, y en este sentido es necesario permitir que Dios encuentre su lugar pleno en esta sociedad que lo ha expulsado primero y se queja de su ausencia después.

 

El rector de Notre Dame de Paris fue invitado a TVLibertés. Hizo una actualización precisa sobre los trabajos de restauración de la catedral y anunció toda una serie de iniciativas en vísperas de Semana Santa. El 15 de abril de 2019, día del incendio de Notre Dame, el obispo Chauvet exclamó, como muchos católicos: “¿Por qué, Señor?”. Y la única respuesta ese día fue el silencio de Dios. A partir de ese momento, el rector de la catedral escribió una obra muy hermosa titulada: “Silencio de Dios, silencio de los hombres”. A lo largo de las páginas, traza el camino para que el silencio se convierta en habla. “Si queremos escuchar a Dios, debemos leer la palabra de Dios, encontrar el camino del deseo interior y orar”. El obispo Chauvet también advierte que el camino debe permitir que Dios recupere su lugar completo en esta sociedad que lo ha evacuado.

 

 

 

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