Miércoles, 02 Junio 2021 12:40

La Asociación Médica Mundial quiere obligar a los médicos a realizar derivaciones para abortos o eutanasia

La Asociación Médica Mundial está revisando el Código Internacional de Ética Médica (ICoME) para limitar el alcance de la objeción de conciencia.

Según un comunicado de prensa de la AMM , "los miembros del grupo de trabajo y los observadores que representan a más de 15 países han revisado el documento cuidadosamente para determinar qué podría faltar en el ICoME, qué podría ser superfluo, qué podría potencialmente organizarse de manera diferente".

 

El cambio principal sería convertir la derivación en un deber para un médico que tiene una objeción de conciencia. El código actual dice:

 

Los médicos tienen la obligación ética de minimizar las interrupciones en la atención al paciente. La objeción de conciencia solo debe considerarse si el paciente individual no es discriminado o desfavorecido, la salud del paciente no está en peligro y se garantiza la continuidad de la atención sin demora.

 

La propuesta es agregar una cláusula breve pero significativa:

 

[… Está asegurado] a través de la remisión efectiva y oportuna a otro médico calificado.

 

Obviamente, esto obligaría a los médicos que se oponen al aborto legal y la eutanasia legal a derivar a sus pacientes a un médico más compatible.

 

El profesor David Albert Jones, del Anscombe Bioethics Centre del Reino Unido, en Oxford, ha comentado que esto es "profundamente problemático":

 

En primer lugar, no establece en absoluto el deber de los médicos de oponerse a prácticas y procedimientos desmedidos por ser dañinos, discriminatorios, injustos o poco éticos. El derecho a la objeción de conciencia se basa en el deber de conciencia, fundamental para la ética médica. En segundo lugar, la “objeción de conciencia” se presenta en conflicto con la “atención al paciente”. Esto pasa por alto el hecho de que no puede haber una atención adecuada al paciente sin profesionales de la salud concienzudos.

 

Sugiere en un comunicado de prensa que la "remisión efectiva" simplemente no funcionará como un estándar ético:

 

si un médico objeta en conciencia la participación en la tortura o la pena capital o la alimentación forzada de un preso que está en huelga de hambre, no tendría principios encontrar a alguien con menos escrúpulos para que lo hiciera por él. Exigir a un objetor de conciencia que facilite la ejecución del procedimiento al que se opone constituye un atentado directo a la conciencia e integridad moral de la persona y, por tanto, un grave perjuicio para la misma. Sería mucho mejor no decir nada sobre la objeción de conciencia que socavarla imponiendo un requisito de “remisión efectiva y oportuna”.

 

 

Lifenews.com