Miércoles, 09 Junio 2021 10:25

Pekín veta a un diácono que debía ordenarse en Shanghái por haberse encontrado con el Papa

El Partido Comunista Chino ha vetado la ordenación de un diácono que debía ordenarse ahora en Shanghái junto a otros cuatro porque en 2016 participó en la JMJ de Cracovia. Su pecado: verse con el Papa.

Desde el pasado sábado, la diócesis de Shanghái cuenta con cuatro nuevos sacerdotes. Lo previsto es que fueran cinco, pero en el último día llegó un mensaje directamente de Pekín por el que vetaban la ordenación de uno de ellos, ya diácono. El motivo es que en 2016 y de modo totalmente privado participó en la Jornada Mundial de la Juventud celebrada en Cracovia del 25 al 31 de julio.

 

La ceremonia de las ordenaciones, relata Asian News, se celebró en la Catedral de San Ignacio (en Xujiahui), presidida por Shen Bin, vicepresidente del Consejo de Obispos y de la Asociación Patriótica y obispo de Haimen (Jiangsu), una diócesis vecina. Es un cardenal reconocido por la Santa Sede y el gobierno chino desde su ordenación, en 2010.

 

El obispo de Shanghái, mons. Tadeo Ma Daqin, no pudo asistir. Desde 2012, tras dimitir de la Asociación Patriótica, se encuentra bajo arresto domiciliario en el seminario de Sheshan y tiene prohibido el contacto con el público, así como ejercer las funciones propias del episcopado.

 

Los cuatro ordenados son John Ning Yongwang, de 30 años, de Baotou (Mongolia Interior); John Zhou Jia, de 34 años, de Bayanzhuoer (Mongolia Interior); Matthew Mi Jizhou, de 29 años, de Xingtai (Hebei); y Francis Wu Shun, de 31 años, de Jinzhong (Shanxi). El diácono que no pudo recibir la orden sagrada es Paul Yang Dongdong, de 34 años, oriundo de Nantiangong (Lucheng, Shanxi).

 

Un fiel se refirió al caso del diácono Yang, excluido del sacerdocio (situación, en principio, temporal): «¡Lo detuvieron solo por participar en la Jornada Mundial de la Juventud! Por lo general, se detiene a las personas porque han hecho algo malo, o porque no viven bien su fe. ¡Pero él simplemente fue a una reunión con otros jóvenes católicos de todo el mundo y a conocer al Papa Francisco! Pareciera ser que en China el «pecado» es precisamente tener una relación con el Papa y con el resto de la Iglesia en el mundo».

 

Esta es la enésima «anécdota» que hace muy difícil de entender el acuerdo entre la Santa Sede y China hace más de dos años. Hace pocos días, por ejemplo, pudimos ver como detenían a un obispo, siete sacerdotes y diez seminaristas en Xinxiang.

 

 

Infovaticana.com