Sábado, 10 Julio 2021 12:02

Un profesor de ICADE, a favor de retirar la patria potestad a los que no quieran vacunar a sus hijos

Federico de Montalvo es profesor de Derecho Constitucional en la Universidad Comillas-Icade, universidad de los jesuitas. También es el presidente del órgano que asesora a los gobiernos central y autonómicos en las implicaciones éticas de las leyes.

En una entrevista en El Mundo, publicada en enero de este año, se mostró favorable a retirar temporalmente la patria potestad a los padres que se nieguen a vacunar a sus hijos.

 

Cuestionado sobre si era admisible éticamente no vacunar a los hijos, el profesor de Comillas dijo que “si es de las vacunas recomendadas y que se consideran beneficiosas, es un ejercicio incorrecto de la patria potestad”.

 

Los padres pueden decidir sobre sus hijos lo que quieran “siempre que actúen en su mejor beneficio”, afirmó Montalvo.

 

Hay tres fórmulas, aseguró, “una es obligar a vacunar, lo cual es complicado; otra es educar y volver reforzar las campañas de las ventajas de las vacunas, que ya se está haciendo porque aquí hay muchos mitos, y una tercera en la que se está trabajando que consiste es incentivar a los padres con ayudas económicas, que pueden ser en especie”.

 

“Hay países que hablan de multas. Pero yo lo que haría, y la ley lo tiene previsto, es retirarle temporalmente la patria potestad para vacunar a su hijo y después devolvérsela”, manifestó el profesor de la universidad de los jesuitas.

 

¿Es la vacuna del coronavirus una de esas “recomendadas” y que se consideran “beneficiosas” motivo por el cual habría que retirar la patria potestad a los padres que se nieguen a que se la apliquen a sus hijos?

 

El presidente del Comité de Bioética del Ministerio de Sanidad no mencionó expresamente la vacuna contra el coronavirus. Sin embargo, si se mostró favorable, en otra entrevista concedida a Redacción Médica, a obligar a vacunarse a los sanitarios.

 

“Estaría justificado obligar a vacunar a personas que podrían extender el virus, y en este grupo entrarían los médicos y el resto de profesionales sanitarios. Aquí no está en juego la seguridad de uno mismo, sino la de los demás”, dijo.

 

Montalvo argumentó, sin embargo, que la obligación de vacunarse a todo el mundo “generaría más problemas que beneficios y podría alimentar a los movimientos antivacunas, que confundan información con opinión. Si se impone la vacunación, generará recelos en la población”.

 

 

Infovaticana.com