Jueves, 16 Septiembre 2021 13:35

Tribunal absuelve al P. George Mangalapilly al considerar que cantar villancicos no es un delito en la India

Tras cuatro años de batallas legales, el Tribunal Superior de Madhya Pradesh (India) ha absuelto al padre George Mangalapilly. Un grupo de fundamentalistas hinduistas lo había acusado de obligar a la población local a convertirse con el «ardid» de los villancicos cantados por un grupo de seminaristas en un pueblo. «Estaba seguro de mi inocencia, pero ahora me siento aliviado», dice el sacerdote. 

(Asia News/InfoCatólica) El sacerdote y los seminaristas fueron acusados de «conversión religiosa forzada» por un grupo de activistas del Bajrang Dal, una organización militante nacionalista hindú. En los últimos días, el Tribunal Superior del estado indio de Madhya Pradesh absolvió al padre George Mangalapilly por inconsistencia de pruebas.

 

El caso se remonta al 14 de diciembre de 2017, cuando un grupo de 32 estudiantes de teología del St. Ephrem's Theological College de Satna (Madhya Pradesh), acompañados por nueve religiosos y un conductor local, fueron atacados por unos radicales hindúes. El pretexto del ataque: haber cantado villancicos navideños en las calles del pueblo de Jawahar Nagar Bhumkahar. Según los activistas del Bajrang Dal, el grupo de católicos intentó convertir a la gente con «la treta de cantar villancicos» y también intentó sobornar a la gente con dinero.

 

Raghunath Dohar (uno de los denunciantes) declaró que el grupo de católicos ofreció 5.000 rupias (algo más de 50 euros) y un rosario a cambio de la conversión. Los militantes hindúes prendieron fuego a la furgoneta utilizada por los seminaristas para llegar al pueblo e incluso atacaron la comisaría policial a la que había sido trasladado.

 

«Estamos muy contentos de que se haya archivado el caso», declaró a AsiaNews el padre Maria Stephen, responsable de Relaciones Públicas de la diócesis de Madhya Pradesh. «Este asunto nos atormentaba desde hace varios años, aunque no dudábamos de que las acusaciones eran infundadas. El padre George Mangalapilly, uno de los sacerdotes acusados, también se sintió aliviado tras la lectura del veredicto: «Aunque nunca estuve en prisión más de 24 horas y estaba seguro de mi inocencia, fueron cuatro años exasperantes, especialmente después de que el Tribunal Superior rechazara el primer pedido de desestimación en agosto de 2020». El P. George ha señaado además que, a excepción de uno, los 32 seminaristas presentes ese día fueron ordenados sacerdotes.

 

 

Infocatolica.com