Jueves, 14 Octubre 2021 15:08

El presidente de Guatemala firma la adhesión de la nación al «Consenso de Ginebra» a favor del respeto a la vida desde su concepción

El pasado martes 12 de octubre, el presidente guatemalteco, Alejandro Giammattei Falla en su calidad de Jefe de Estado, participó en el acto protocolario por medio del cual la República de Guatemala se adhirió al «Consenso de Ginebra para Promover la Salud de la Mujer y la Promoción de la Familia»

 

(InfoCatólica) El Consenso de Ginebra es una declaración suscrita por cinco Estados el 22 de octubre de 2020, fomentada por Donald Trump, presidente entonces de los EE.UU. 

 

Dichos estados fueron: Estados Unidos, Brasil, Egipto, Hungría, Indonesia y Uganda. Sin embargo, a la fecha se han adherido un conjunto de treinta Estados más. Al día de hoy, la declaración cuenta con el apoyo de 34 Estados de distintas regiones del mundo.

 

La adhesión de Guatemala a esta declaración es un complemento con la Política Pública de Protección a la Vida y la Institucionalidad de la Familia que nuestro gobierno recientemente ha promulgado y es consistente y congruente a sus compromisos internacionales, ya que reafirma el compromiso convencional adquirido por el Estado, en el marco de la Convención Americana de Derechos Humanos.

 

«Toda persona tiene derecho a que se respete su vida (…) a partir del momento de la concepción» y hasta su muerte natural. Ello, «sin discriminación alguna por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opiniones políticas o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición social», según señala el artículo 1.1 de la referida Convención.

 

Asimismo, la República de Guatemala manifiesta que la promoción y protección de la familia representa una de aquellas «justas exigencias del bien común en una sociedad democrática», al tenor de lo establecido en el artículo 32 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

 

Finalmente, la República de Guatemala expresa su convicción que los Estados que conforman la comunidad internacional disponen de las facultades soberanas necesarias para regular por sí mismos las materias anteriormente señaladas de acuerdo con las reglas establecidas por el Derecho Internacional.

 

La Adhesión de Guatemala al Consenso de Ginebra es un mensaje claro a la comunidad internacional de que somos muchos los países que reconocemos que existe un derecho fundamental, un derecho humano, a la vida que debe ser garantizado y defendido y

que cualquier planteamiento de que ya existe a nivel internacional un consenso a favor del aborto, como tristemente alegan algunos, es totalmente falso.

 

En Guatemala y en los países firmantes de esta histórica declaración se defiende la vida y colaboraremos a nivel internacional para que la soberanía de nuestros países, así como nuestras culturas y tradiciones sean respetadas.

 

Discurso del presidente Giammattei

 

El denominado «Consenso de Ginebra para Promover la Salud de la Mujer y la Promoción de la Familia» es una declaración suscrita por cinco Estados el 22 de octubre de 2020.

Dichos Estados fueron: Estados Unidos, Brasil, Egipto, Hungría, Indonesia y Uganda.

Sin embargo, a la fecha se han adherido un conjunto de treinta Estados más. Al día de hoy, la declaración cuenta con el apoyo de 34 Estados de distintas regiones del mundo.

La adhesión de Guatemala a esta declaración es un complemento con la política pública de protección a la vida y la institucionalidad de la familia que nuestro gobierno recientemente ha promulgado. Como bien señala la declaración, reconocemos que la familia es esencial para desarrollo pleno de nuestros pueblos.

En el ámbito internacional la adhesión de Hoy de la República de Guatemala, es consistente y congruente a sus compromisos internacionales, ya que expresa su firme voluntad de continuar promoviendo la salud y los derechos de las mujeres tanto a nivel nacional como internacional. Ya que reafirma el compromiso adquirido por el Estado, en virtud de lo establecido en el artículo 4.1 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, en relación con el derecho a la vida.

En este sentido, venimos en manifestar que «Toda persona tiene derecho a que se respete su vida (…) a partir del momento de la concepción» y hasta su muerte natural. Ello, «sin discriminación alguna por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opiniones políticas o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento, condición física o mental, así como cualquier otra condición social», según señala el artículo 1.1 de la referida Convención.

Asimismo, la República de Guatemala manifiesta que la promoción y protección de la familia representa una de aquellas «justas exigencias del bien común en una sociedad democrática», al tenor de lo establecido en el artículo 32 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

Finalmente, la República de Guatemala expresa su convicción que los Estados que conforman la comunidad internacional disponen de las facultades soberanas necesarias para regular por sí mismos las materias anteriormente señaladas de acuerdo con las reglas establecidas por el Derecho Internacional.

Quiero reconocer hoy la presencia de Valerie Huber. Quien hoy dirige el Instituto para la Salud de la Mujer en Washington, DC, pero en el gobierno del presidente Donald Trump dirigió el esfuerzo para hacer posible esta importante declaración. Gracias Valerie por su liderazgo.

La Adhesión de Guatemala hoy al Consenso de Ginebra es un mensaje claro a la comunidad internacional de que somos muchos los países que reconocemos que existe un derecho fundamental, un derecho humano, a la vida que debe ser garantizado y defendido y que cualquier planteamiento de que ya existe a nivel internacional un consenso a favor del aborto, como tristemente alegan algunos, es totalmente falso.

Cualquier esfuerzo para tratar de imponer el aborto en un país es una injerencia indebida en sus asuntos internos. Debo señalar que estos esfuerzos para promover el aborto con frecuencia se hacen a nombre de la defensa de los derechos humanos, lo cual es absurdo.

Sin fundamento jurídico, ni antropológico o científico, algunas corrientes de pensamiento fabrican supuestos derechos, que no son otra cosa que la negación de los verdaderos derechos inherentes de la persona.

En Guatemala y en los países firmantes de esta histórica declaración se defiende la vida y colaboraremos a nivel internacional para que la soberanía de nuestros países, así como nuestras culturas y tradiciones sean respetadas.

Que Dios les bendiga, pero especialmente que Dios bendiga Guatemala!

 

 

 

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