Lunes, 19 Septiembre 2022 16:11

Hoy celebramos a San Genaro cuya sangre se licúa y patrono de los donantes de sangre

Cada 19 de septiembre la Iglesia Católica celebra la fiesta de San Genaro mártir, cuya sangre, preservada por siglos en un relicario, se licúa todos los años en fechas específicas, de gran significación para la Iglesia en Italia.

 

San Genaro, o “Jenaro”, es el patrón por antonomasia de Nápoles, ciudad del sur italiano en la que nació el 21 de abril de 272. Fue obispo de Benevento, Campania, diócesis ubicada al lado de su Nápoles originaria.

 

Testigo de sangre

 

En los años de la persecución organizada por el emperador romano Diocleciano -la “Gran persecución” (303-313)-, Genaro fue hecho prisionero junto a un grupo de compañeros cristianos y sometido a terribles torturas.

 

El obispo y sus amigos se negaron a aceptar las exigencias de sus perseguidores, que incluían abdicar de la fe y rendir culto a los dioses. A pesar de los crueles maltratos, Genaro y los suyos no se rindieron por lo que serían condenados a muerte.

 

Primero, se intentó quemarlos vivos en el horno, pero el fuego no les hizo daño; después, el grupo fue arrojado a las fieras: los leones sólo rugieron y no se les acercaron. Genaro y sus amigos habían logrado salir ilesos milagrosamente. Entonces, los romanos decidieron aplicar el último recurso: la decapitación. San Genaro y sus amigos fueron ejecutados el 19 de septiembre de 305, cerca de Pozzuoli.

 

En ese lugar fueron enterrados los restos del obispo y sus acompañantes.

 

Licuefacción de la sangre

 

A lo largo de varios siglos, las reliquias de San Genaro fueron trasladadas por diferentes partes de Italia, hasta que finalmente retornaron a Nápoles, en 1497, donde permanecen hasta hoy. Allí se preserva una ampolla de vidrio en la que se guarda un coágulo de sangre (una pequeña masa de sangre seca) que en algunas ocasiones se torna líquida. A este fenómeno se le denomina ‘licuefacción'; y dado que no se realiza mediante intervención física o química, se le reconoce como un milagro.

 

Algunos cuestionan el hecho, aunque nadie ha podido explicar con certeza cómo o por qué medios se produce semejante fenómeno.

 

Tres veces al año

 

La sangre de San Genaro se vuelve líquida hasta en tres oportunidades a lo largo del año: el día en que se conmemora la traslación de sus restos a Nápoles (el sábado anterior al primer domingo de mayo); el día de su fiesta litúrgica (cada 19 de septiembre); y el día en el que sus devotos agradecen su intercesión para amainar los efectos de la erupción del volcán Vesubio, acontecida el 16 de diciembre de 1631.

 

En cada uno de estos tres días, el obispo de la ciudad, o un sacerdote representante, presenta el relicario con la sangre, de pie, frente a la urna que contiene la cabeza del santo. El acto se realiza siempre en presencia de los fieles. Pasado un lapso de tiempo, quien esté presidiendo la liturgia alza el relicario, lo vuelve de cabeza y, en ese momento, la masa de sangre se vuelve líquida. Entonces el celebrante hace el anuncio: “¡Ha ocurrido el milagro!”.

 

No siempre ocurre

 

Cuando la sangre no se licúa en los días indicados, los napolitanos interpretan esto como augurio de alguna desgracia o calamidad de proporciones.

 

La sangre no se licuó, por ejemplo, en septiembre de 1939, 1940, 1943, fechas vinculadas a la Segunda Guerra; tampoco lo hizo en 1973 o en 1980. Algo semejante sucedió en diciembre de 2016.

 

La reliquia también permaneció sólida el año en que Nápoles eligió a un alcalde comunista, pero se licuó espontáneamente cuando el fallecido Arzobispo de Nueva York, Cardenal Terence Cooke, visitó el santuario de San Genaro en 1978.

 

El milagro de la licuefacción y los Papas

 

En el año 2015, mientras el Papa Francisco se reunía con los religiosos, sacerdotes y seminaristas de Nápoles, la sangre del santo se licuó nuevamente.

 

La última vez que la licuefacción se produjo en presencia de un Pontífice fue en 1848, siendo Papa Pío IX. Durante las visitas de San Juan Pablo II (octubre de 1979) y del Papa Emérito Benedicto XVI (octubre de 2007) al Duomo de San Genaro la sangre no sufrió cambio alguno.

 

Si quieres conocer más de la vida de San Genaro y sobre el milagro de la licuefacción de su sangre te recomendamos visitar:

 

Para más información sobre San Genaro te recomendamos este artículo de la Enciclopedia Católica: https://ec.aciprensa.com/wiki/San_Genaro.

 

 

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