Jueves, 22 Septiembre 2022 14:58

Nicaragua expulsa a una segunda congregación, dedicada a la adoración Eucarística, y Bolsonaro abre las puertas a los religiosos perseguidos

Las Religiosas de la Cruz del Sagrado Corazón de Jesús han sido expulsadas sin comunicarles motivo por el dictador Daniel Ortega. Han recibido asilo en México.

 

La dictadura de Daniel Ortega expulsó a la congregación de las Religiosas de la Cruz del Sagrado Corazón de Jesús, con lo que continúa sus ataques contra la Iglesia Católica en Nicaragua.

 

Si en julio les tocó a las «monjas de la Madre Teresa» (Misioneras de la Caridad) ahora le toca a una congregación que se ocupaba adoración a la Eucaristía en la catedral de Matagalpa, la catedral del obispo al que la Policía tiene detenido en paradero desconocido: Mons Rolando Alvarez.

 

El martes 20 de septiembre las religiosas llegaron a México, donde han recibido asilo por parte de su congregación, pues ese es el país de fundación de las religiosas.

 

Tampoco ha habido explicaciones esta vez.

 

Bolsonaro invita a los perseguidos a Brasil

 

El mismo día, el presidente brasileño Jair Bolsonaro invitó a refugiarse en Brasil a los religiosos que sean «perseguidos» por las autoridades de Nicaragua, durante su discurso este martes ante la Asamblea General de la ONU.

 

Bolsonaro, que como presidente de Brasil, siguiendo la tradición de la ONU, fue el primero de los jefes de Estado y de Gobierno en intervenir ante la Asamblea General, condenó las persecuciones religiosas que existen en el mundo y citó en especial el caso de Nicaragua.

 

«Quiero anunciar que Brasil abre sus puertas para acoger a los sacerdotes y monjas perseguidos en Nicaragua», declaró ante la ONU Bolsonaro, quien es un firme defensor de los valores conservadores asociados al cristianismo.

 

 

infocatolica.com