Martes, 24 Enero 2023 09:29

La diócesis del presidente de los obispos alemanes rompe con las enseñanzas de la Iglesia en moral sexual

La diócesis de Limburgo, cuyo obispo es monseñor Bätzing, presidente de los obispos alemanes, ha publicado un documento de «diez pautas para fortalecer la competencia en educación sexual en la Diócesis».

 

Esta directriz abandona toda creencia católica y crea una nueva visión del hombre y de la sexualidad, que sigue la Teoría de Género. Monseñor Bätzing, quien publicó este documento para su implementación de acuerdo con una resolución del consejo diocesano sinodal, por lo tanto toma, una vez más, una posición contraria de la enseñanza de la Iglesia.

 

Por ejemplo, el punto tres (“Orientación sexual, aceptación de la diversidad de género y formas de vida”) dice: “Existe diversidad en cuanto a identidad y orientación sexual. Las parroquias y las instalaciones deben promover activamente un manejo apreciativo de esta variedad y diversidad. 

 

Ese mismo folleto afirma que la «sexualidad no existe entre un hombre y una mujer solamente. También existe entre una mujer y una mujer. O entre un hombre y un hombre. O entre personas que sienten que no son ni hombre ni mujer». El documento afirma repetidamente que todos deben encontrar su autodeterminación sexual y vivirla abiertamente. 

 

El obispo Bätzing insiste constantemente en que Alemania no se encuentra en un camino sinodal especial y, con toda seguridad, no se dirige hacia el cisma. Sin embargo, con este decreto ignora la clara instrucción romana fechada el 21 de julio de 2022, que dejó claro que la enseñanza, la estructura y la moral de la Iglesia no deben cambiarse. La declaración del Vaticano también enfatizó que los fieles no deben ser obligados a adoptar nuevas enseñanzas o morales. A pesar de esto, el nuevo decreto es obligatorio para los párrocos y para los empleados de las instalaciones diocesanas, según explicó Katharina Döring, designada por la diócesis para la educación familiar.

 

Es más, Monseñor Bätzing está implementando un documento orientativo del Camino Sindodal alemán (Texto Básico del foro “Relaciones de Éxito”) que no obtuvo la mayoría episcopal necesaria en la Asamblea sinodal de septiembre de 2022. De la misma manera Monseñor Bätzing está ignorando la crítica a los documentos del Camino sinodal que emitieron los cardenales Ladaria y Ouellet en noviembre de 2022, cuando los obispos alemanes estaban presentes en Roma para la visita Ad limina. 

 

Este documento cismático aprobado por el líder de los obispos alemanes, establece que «hay diversidad en la identidad y orientación sexual. Se debe fomentar el manejo apreciativo de estas diferencias y diversidad en las parroquias».

 

Además, La Diócesis de Limburgo proclama a los cuatro vientos que el personal de la Iglesia «debe estar abierto a las diferencias entre las personas» y «reconocer los diferentes tipos de parejas, por ejemplo, a través de la bendición».

 

Urge la intervención de Roma

 

De este modo, el obispo Bätzing vuelve a la carga en su batalla particular por reformular en Alemania toda la moral en materia de sexualidad, homosexualidad y castidad. La aprobación de un documento así por parte de una diócesis, en concreto, la del presidente del episcopado alemán, debería motivar la urgente intervención de Roma, tanto del Papa como del Dicasterio de la Doctrina de la Fe y quitar de en medio a Bätzing de la presidencia del episcopado alemán y del gobierno de la diócesis.

 

Cualquier otra decisión que no sea cesarlo, puede ser entendida como un beneplácito encubierto a sus herejías. Solo hay que pensar en la cantidad de católicos alemanes que con estos documentos son confundidos por culpa de sus pastores. Es un daño, quizá si se aborda con prontitud, reparable. Si Roma retrasa la toma de decisiones drásticas contra los obispos rebeldes alemanes, los únicos perjudicados serán los católicos a los que se les engaña y confunde.

 

 

infovaticana.com