Jueves, 13 Agosto 2015 11:09

Policía cierra centro nocturno por presencia de menores

Las autoridades arrestaron a un hombre que llevaba a su hija menor de edad y le suministraba drogas.

 

Una denuncia sobre la presencia de menores que actuaban como bailarinas exóticas en un centro para adultos en Doral provocó la acción conjunta de la Policía de ese municipio y del Departamento de Policía de Hialeah.

Pink Pony, localizado en el 7971 de la calle 33 en el noroeste de Miami-Dade fue clausurado la noche del martes 11 de agosto como resultado del operativo policial.

El pasado sábado, el Departamento de Policía de Hialeah arrestó a José Manuel Argüelles, tras descubrir una grabación y fotografías comprometedoras que fueron grabados con el teléfono celular de una adolescente.

En el material audiovisual se observaba al hombre  junto a una muchacha de 17 años y su propia hija de 16, ambas consumiendo cocaína y bailando en el establecimiento que fue clausirado por la Policía.

Ante el hallazgo, la madre de la joven se dirigió al organismo de seguridad a pedido del investigador privado Joe Carrillo, de quien había obtenido ayuda para recuperar a su hija cuando la joven huyó de la casa y fue encontrada en Colorado.

Los oficiales practicaron el allanamiento de la casa de Argüelles, quien aseguró ser empleado del local clausurado. En su inmueble hallaron un tubo que presuntamente se utiliza para la práctica de pole dance.

Las apariencias que engañan

La madre de la víctima de 17 años conversó con DIARIO LAS AMÉRICAS. No obstante, su nombre es omitido para conservar la privacidad de la familia.

En sus declaraciones afirmó que tuvo contacto con primera y única vez con Argüelles hace dos meses, cuando su hija se despareció después de asistir a un concierto de música.

“Parecía ser un padre preocupado, luego mi hija me dijo que su amiga fue castigada y el hombre no la dejaba salir si no era con él. Entiendo que era para que ella no hablara de lo que estaba pasando”, dijo.

El descubrimiento de las imágenes

Después de que la joven regresó de Colorado, la madre la recluyó en un centro especializado de rehabilitación y al revisar el teléfono de su hija descubrió todo lo que estaba sucediendo a sus espaldas.

“En los videos me di cuenta de que el papá de la niña era el centro de ese grupo. Siempre estaba allí presente y se grabaron incluso en situaciones muy feas […] El hombre le proporcionaba drogas a las niñas en el bote y en su casa, donde incluso tenía un tubo de baile”, reveló.

Ambas adolescentes eran amigas desde hace más de un año y se conocían desde la escuela donde compartían estudios.

“Mi hija tenía problemas con la marihuana pero fue tentada a la cocaína después de ser contactada por este hombre […] La hija de Argüelles declaró que su padre le proporcionaba cocaína y la compartía con mi hija. Yo temo que este asqueroso se haya  abusado sexualmente de mi hija”, exclamó.  

El individuo llevaba a las muchachas al Pink Pony, donde también fueron grabadas en situaciones ilegales. En la entrevista, la mujer comentó que “sin duda las apariencias engañan, además que este tipo de cosas ligadas al sexo y drogas no respetan edad, clase social, religión, le puede tocar a cualquier padre”.

También criticó la administración del local al permitir el ingreso de menores de edad. “Mi hija no tiene un cuerpo voluptuoso, se nota que no es una adulta”.

La investigación continúa

“A mi hija nunca le dábamos mucho dinero por lo que le pasó, le propuse que trabajara conmigo pero en un momento me dijo que se ganaba 400 dólares en una noche como promotora en una discoteca de jóvenes”,  expresó.

La madre afirmó que su hija le decía que se quedaba en casa de su amiga a ver películas. “Yo prefería eso a que se fuera a una discoteca”, señaló.

 

 

diariolasamericas.com  13-08-15