Lunes, 17 Diciembre 2012 13:35

Lo bueno para lo oposición: Capriles el nuevo líder

 

17-12-2012- Las elecciones de ayer, como era de esperarse, constituyeron un nuevo triunfo para el chavismo, por ahora sin Chávez. Lo que era no tan previsible para algunos fue lo arrolladora de esa victoria.

Sólo tres gobernaciones (Miranda, Lara y Amazonas) quedaron en manos de la oposición. O sea, en sana lógica, los sectores opuestos a la hegemonía chavista salieron mal parados. Eso, eso nadie lo puede discutir.

Pero, al propio tiempo, hay que reconocer, que no era fácil ir más allá. Por una lado, venimos de una elección presidencial muy intensa que generó altísimas expectativas en quienes piensan y desean un país con menos violencia, donde no convivan exclusiones políticas aberrantes, solamente por no militar en la revolución rojo rojita, con garantías económicas claras y, en fin, con más libertades y una mayor participación civil abierta la mundo del desarrollo.

Pero como en todo triunfo o derrota, exista un lado bueno y uno malo.  

En el caso que nos concierne, el de la oposición, debemos decir que corresponde abrir, sin tapujos, ni dilación ni ambiguedades un profundo proceso de autocrítica que permita enderezar el rumbo, corregir errores y prácticas del pasado que ningún aporte han hecho a los efectos de lograr un crecimiento sólido y sostenido que permita construir una mayoría fundamental para ganarle al chavismo, con todo el ventajismo y abuso de autoridad existente.

Es decir contra viento y marea. Eso se puede lograr, claro que sí…

Ahora bien, para hablar dentro del terremoto ha ocurrido es, sin lugar a equívocos, la consolidación de Henrique Capriles como líder de la oposición democrática. Que nadie se lleve a engaños y haga análisis en contrario. Al menos eso es lo que han dicho los últimos procesos realizados.

Claro está que un solo palo no hace montaña. También este triunfo en Miranda debe ser digerido en su justa dimensión. Pero los detractores sempiternos deben hacer un alto en sus críticas para empujar la carreta hacia un mismo lado. Es decir, hacia el fortalecimiento de los liderazgos que han quedado vivos y, por qué no, también contribuir de manera honesta y desinteresada a levantar los que, de alguna manera, han quedado golpeados.

Por los momentos Henrique Capriles, luce como la única alternativa ante la posibilidad cierta de un nuevo proceso electoral presidencial. Los egos, las vanidades, las aspiraciones desmedidas, deben dar paso a nuevas formas de ayudar sin resquemores ni complejos, con Capriles a la cabeza.

Consolidar y catapultar el liderazgo de Capriles es la ruta. Cualquier otra idea trasnochada sería más de lo mismo. Es decir, Chavismo for ever.

En caso de que Chávez se vea impedido de asumir a cargo del Poder Ejecutivo por un nuevo período, la Constitución venezolana prevé un nuevo llamado a elecciones. Hay que aprender de los errores. Para terminar con una frase de Capriles anoche: “A la vuelta de las esquina está el cambio”.Dossier33.com