Lunes, 21 Marzo 2016 08:27

Cómo la "educación" sexual hedonista corrompe a los niños (II).

El comienzo de la “educación” sexual hedonista en EEUU está relacionado con un personaje siniestro llamado Alfred Kinsey.

Alfred Kinsey fue  el “padre” ideológico de la “educación” sexual hedonista en EEUU. El Dr. Kinsey fue un zoólogo de la Universidad de Indiana durante las décadas de los 40 y 50 que se especializó en el estudio de los insectos.

Sin embargo, Kinsey se dedicó a dar conferencias sobre la sexualidad humana sin ser ni psicólogo ni sexólogo.

 

Kinsey y sus colegas querían cambiar la mentalidad y las conductas sexuales en EEUU. Para darle “legitimidad científica” a su agenda realizaron varios “experimentos” sexuales. El primer experimento consistió de entrevistas a adultos en las cuales éstos contaban sus historias sexuales.

El problema fue que un número desproporcionado de los entrevistados eran delicuentes sexuales. El segundo experimento consistió en estimular sexualmente a cientos de niños de dos meses a 15 años de edad, para luego anotar sus reacciones.

Kinsey y sus colegas publicaron los resultados de sus “experimentos” en el libro “El comportamiento sexual en el varón” (1948). En ese libro y en otras publicaciones, estos “científicos” afirmaban que:

 

-- ¡La expresión “normal” de la sexualidad humana es la BISEXUALIDAD!

-- ¡El contacto sexual entre adultos y niños sería  “BUENO” para los niños!

-- ¡La promiscuidad y la “diversidad” de expresiones sexuales están vinculadas a la “SALUD” sexual!

 

La mayoría de los medios de difusión se han tragado el falso carácter “científico” de los presuntos “estudios” de Kinsey. Sólo unos pocos investigadores han denunciado las atrocidades de Kinsey y sus colegas.

La Dra. Judith Reisman ha denunciado estos falsos y dañinos estudios en sus libros “Kinsey, sexualidad y fraude” y “Kinsey, crímenes y consecuencias”. Y ha pedido una investigación al Congreso de EEUU, la cual, lamentablemente, no se ha producido todavía.

 

Kinsey murió en 1956. Pero lamentablemente en 1964, sus colegas fundaron el Consejo de Información y Educación Sexual de EEUU (SIECUS, por sus siglas en inglés). 

La ideología sexual de SIECUS ha tenido una nefasta influencia en los programas de “educación” sexual de las escuelas públicas de EEUU. Planned Parenthood (“Paternidad Planificada”), la organización más abortista de EEUU, también venía elaborando una “educación” sexual hedonista como la de los colegas de Kinsey.

En 1970, SIECUS y Planned Parenthood lograron convencer al gobierno de EEUU de implantar su “educación” sexual en las escuelas públicas del país. Esta “educación” sexual ha tenido un fracaso devastador:

 

-- En 1967 la tasa de promiscuidad en adolescentes era menos del 15%. ¡Hoy es casi del 50%!

-- ¡Cada año quedan embarazadas 750,000 adolescentes!

-- ¡Cada año hay más de 200,000 abortos en adolescentes!

-- ¡El 27% de todos los embarazos en adolescentes terminan en ABORTO!

-- Cada año, de 19 millones de nuevos casos de infecciones de transmisión sexual, ¡más de 9 millones son en gente joven!

 

¿Cuáles son las causas generales de este fracaso? La primera causa de este monumental fracaso es la ideología SIN VALORES (relativismo moral) de la “educación” sexual hedonista.

La segunda es la disponibilidad de anticonceptivos entre los jóvenes. Según el propio Instituto Alan Guttmacher, que está vinculado a Planned Parenthood, el 83% de las adolescentes y el 91% de los adolescentes, respectivamente, que están sexualmente activos, usan anticonceptivos!

 

La obvia conclusión que podemos sacar de todo esto es que una información sexual sin valores, unida  a una amplia disponibilidad de anticonceptivos, fomenta la promiscuidad.

Se produce en los jóvenes una mentalidad a favor del libertinaje sexual, porque se confían en la falsa “seguridad” de los anticonceptivos. Es decir, tenemos la siguiente fórmula o receta perfecta para el desastre: información sexual sin valores + anticonceptivos = promiscuidad.

 

¿Cuáles son las causas concretas de este fracaso? Todos los anticonceptivos fallan y su fallo aumenta con el correr del tiempo. Por ejemplo,  la píldora anticonceptiva tiene una tasa de fallo, en cuanto a impedir embarazos, del 8% después de un año de uso.

Pero, después de 5 años de uso, esa tasa aumenta al 34%. Y después de 10 años, aumenta al 57%. En el caso del condón, la tasa de fallo después de un año de uso, en cuanto a impedir embarazos, es del 15%. Pero luego de 5 años es del 56%. Y después de 10 años, es del 80%.

 

Téngase en cuenta también el carácter abortivo de la píldora anticonceptiva y del dispositivo intrauterino. También téngase en cuenta el fallo del condón en el caso de “impedir” el SIDA, cuyo virus es 450 veces más pequeño que el espermatozoide.

 

De estos datos podemos sacar la evidente conclusión de que la promiscuidad unida al fallo de los anticonceptivos, da como resultado el aumento del número de embarazos y abortos en las adolescentes, así como el aumento de casos de infecciones de transmisión sexual en los jóvenes.

Es decir, tenemos esta otra fórmula o receta perfecta para el desastre: promiscuidad + fallo de los anticonceptivos = embarazos, abortos y enfermedades de transmisión sexual.

 

Ahora bien. ¿Qué han dicho los promotores de la “educación” sexual ante este monumental fracaso?

 

-- El Dr. Alan Guttmacher, Presidente de Planned Parenthood en 1973, dijo durante ese año: “El único camino que tienen Planned Parenthood y sus aliados para ganar la batalla del aborto es la educación sexual.”

 

-- El Dr. Malcom Potts, Director médico de Planned Parenthood también en 1973 dijo: “Según la gente vaya aceptando la anticoncepción, habrá un aumento, no una disminución, de los abortos.”

 

-- El Dr. Robert W. Kistner, de la Universidad de Harvard, dijo en 1981: “Durante años pensé que la píldora anticonceptiva no fomentaría la promiscuidad, pero he cambiado de opinión. Ahora pienso que probablemente sí la ha fomentado.”

 

-- El Instituto Alan Guttmacher, declaró en 1986: “Es importante señalar desde el comienzo que la mayoría de los investigadores están de acuerdo con que la educación sexual no disminuye la tasa de embarazos entre las adolescentes, ni tampoco la de la actividad sexual.”

 

Si esta gente sabía que la “educación” sexual  lleva a la promiscuisdad y ésta al aborto, entonces, ¿por qué la promueven? La respuesta es muy simple. ¡La abstinencia sexual no da dinero, pero la “educación” sexual sí! Respecto de esto, Planned Parenthood tiene un negocio redondo en las escuelas públicas de EEUU.

Primero distribuye sus programas de “educación” sexual en muchas escuelas del país. Los estudiantes comienzan a tener relaciones sexuales pensando que los condones y las píldoras que Planned Parenthood  les vende o les da con el dinero de nuestros impuestos los van a proteger.

Luego, cuando eventualmente tengan embarazos o se infecten con alguna enfermedad de transmisión sexual irán a las mal llamadas “clínicas” de Planned Parenthood, para que les practiquen el aborto, les den tratamientos para sus enfermedades de transmisión sexual y les vendan  más píldoras y condones. ¡Negocio redondo!

 

En el 2012, Planned Parenthood tuvo un ingreso neto por parte del gobierno, es decir, de nuestros impuestos, de 524.4 millones de dólares. La ganancia total durante ese año fue de 1.1 mil millones de dólares. En el 2011, Planned Parenthood tuvo una ganancia neta, por concepto de abortos cometidos en sus mal llamadas “clínicas”, de 173.6 millones de dólares.

 

Para obtener más información sobre este tema, visite en nuestra página en la Internet, www.vidahumana.org, los siguientes temas: Educación Sexual, Castidad, Anticoncepción, Aborto y Planned Parenthood.

 

Continuará.

 

 

 

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