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Domingo, 23 Diciembre 2012 12:35

Anticoncepción: ¿Porqué su uso esta mal?

Jóvenes | comunidad
La sexualidad en los jóvenes | categoría
Los anticonceptivos | tema
 
Autor: Dr. Jeff Mirus | Fuente: catholicculture 
Eliminando la posibilidad de nueva vida, la anticoncepción reduce el significado de la sexualidad humana al simple placer
 

Marzo 15, 2007


El reciente debate entre Thomas Euteneuer de Human Life International y el conductor del talk show Sean Hannity ha desatado un problema que la mayoría de los americanos y los católicos no entienden. Vamos a ver qué está mal el uso de los anticonceptivos.


El problema moral de la anticoncepción artificial es un problema de matrimonio. La anticoncepción tiene poca relevancia moral fuera del matrimonio. Esto contribuye a la dificultad que nuestra cultura tiene para entender el problema, ya que nuestra cultura tampoco entiende el matrimonio. Después de todo, solamente la mitad de las parejas esta casada oficialmente. Por esta razón, tal vez es mejor empezar con lo que llamamos problemas morales extrínsecos asociados con la anticoncepción que aplica a todas las relaciones sexuales.


Las consecuencias de la anticoncepción 

Estoy usando la palabra extrínseca para referirme a las consecuencias de la anticoncepción opuesta a su propia esencia de carácter moral. Los católicos no son consecuencialistas y no determinamos la moralidad de un acto intentando preveer todas sus consecuencias. Por esta razón es necesario examinar los problemas morales extrínsecos asociados a la anticoncepción.


Hasta los actos moralmente neutros pueden tener consecuencias positivas o negativas y deben ser elegidos o evitados de acuerdo a su carácter bueno o malo. Es un acto moralmente neutro construir una presa para un río, pero el que haga la presa, debe estar seguro de las consecuencias que traerá construirla. Así mismo, muchos moralistas han defendido la postura de que la anticoncepción es moralmente neutra en sí misma cuando se considera fuera del matrimonio. Pero la anticoncepción suprime la consecuencia natural de la actividad sexual, y haciéndolo tiene dos consecuencias devastadoras.

Primero, engendra una actitud casual hacia las relaciones sexuales, una acción que por la posibilidad de concebir un hijo, exige una estabilidad de pareja a largo plazo. El compromiso mutuo de una pareja implícito en el acto de “entregarse al otro” se ha desgastado por el hecho de que la más obvia razón para ese compromiso ha sido eliminado. Esto claramente contribuye al incremento de sexo casual, y este incremento tiene enormes consecuencias para el bienestar físico y emocional.

Después cambia el significado de las relaciones sexuales de fructíferas a placenteras. Naturalmente hablando, el acto sexual encuentra su significado en intimidad emocional y la promesa de procrear. Para los seres humanos, el sexo esta orientado hacia el amor y la creación de nueva vida. 

Eliminando la posibilidad de nueva vida, la anticoncepción reduce el significado de la sexualidad humana a un simple placer, o en el mejor de los casos, a un compromiso truncado y dolido. Además , si el significado de la sexualidad humana es significado de placer, entonces cualquier acto sexual tendría el mismo valor. No es ninguna sorpresa que la pornografía y la homosexualidad se incrementado mientras que el matrimonio ha disminuido desde la “mentalidad de la anticoncepción”. El aborto también ha alcanzado grandes niveles como un procedimiento de soporte basado en la expectativa de que la anticoncepción debe evitar tener hijos no deseados. Todo esto es psicológica, mental y físicamente peligroso y destructivo para el orden social.

El mal intrínseco de la anticoncepción 

Todas estas malas consecuencias aplican dentro y fuera del matrimonio. Dentro del matrimonio existe un problema moral con la anticoncepción aparte de sus horrendas consecuencias. Fuera del matrimonio, las relaciones sexuales son ya un desorden. No tienen su propia finalidad y por ende, cuando este finalidad llega es irrelevante. Fuera del matrimonio, la anticoncepción para evitar consecuencias naturales. Pero dentro del matrimonio el contexto cambia y el acto de anticoncepción se vuelve intrínsecamente fuera de lugar.

Dentro del contexto del matrimonio, el fin de las relaciones sexuales es la dimensión unitiva y procreativa. (Enseñanzas del Papa Pablo VI Encíclica Humanae Vitae ). 


Vale la pena recordar que no hay un propio contexto para las relaciones sexuales fuera del matrimonio, por eso es imposible para los humanos separar la anticoncepción del contexto marital. Pero el punto aquí es que el matrimonio tiene ciertos fines como la procreación, la estabilidad de la sociedad y la felicidad de la pareja, y también el sexo dentro del matrimonio. Los fines de las relaciones sexuales son las dimensiones unitiva y procreativa.

Estos dos dimensiones están relacionadas directamente, por eso es que a través del matrimonio se vuelven “dos en un mismo cuerpo” con las relaciones sexuales y con la formación de una familia.

Es intrínsicamente inmoral frustrar cualquiera de estos dos propósitos. Permítanme dejar clara esta idea. Es inmoral frustrar deliberadamente los fines de unión y procreación de las relaciones maritales. Es inmoral convertir a tu esposa en objeto sexual para tu placer propio. Esto frustra el fin de la unidad. Es también un acto inmoral prevenir la procreación.


Problemas relacionados

Debido a que causa tanta confusión , es necesario dejar claro que no es intrínsicamente inmoral elegir comprometerse en relaciones sexuales con tu esposo o esposa cuando él o ella probablemente no pueda tener hijos.

Las consideraciones morales que gobiernan esta decisión giran alrededor de la obligación que las parejas casadas tienen de estar preparados para poder proveer a sus hijos de lo necesario para su formación.

Estadísticamente, parejas que evitan la anticoncepción encuentran su matrimonio fortalecido y feliz, así como una mejora en su salud. Algunas de estas consideraciones son temas para otro día. Pero el Dr. Euteneuer claramente tiene la razón y Sean Hannity está equivocado. 

La anticoncepción es un mal dentro del matrimonio y tiene consecuencias graves no solo dentro de este, si no fuera de él. Las parejas solteras y la sociedad alcanzarán la felicidad al liberarse de esas mentiras y promesas falsas de la anticoncepción.
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