Domingo, 27 Marzo 2016 11:27

Una ex activista del 68 señala a Gates, Rockefeller y la ONU como nuevos déspotas

 

Gabriele Kuby era una revolucionaria de mayo del 68. Hasta que se le cayó la venda de los ojos y ahora denuncia a políticos, empresarios y gurús que ponen a la familia en jaque. En su libro "La revolución sexual global", explica como la supuesta liberación ha resultado ser destructiva.

 

Gabriele Kuby fue una antigua militante de la ideología de la Revolución de la Sorbonne en 1968 y que, tras su conversión a la fe católica, se entrega hoy a la denuncia de las políticas anti-familia del poder económico y social.

 

Esta socióloga recibió el bautismo a los 53 años y desde entonces se ha dedicado a escribir sobre la revolución del sexo global y sobre cómo afecta la sociedad moderna actual al concepto de familia.

 

En su primer libro, “Mi camino hacia María”, habla de su conversión a la fe católica y fue un éxito de ventas. Esta buena acogida la animó a escribir sus dos siguientes libros, “Gender Revolution. Relativismo en acción”, que representa un grito de alarma dirigido a los integrantes de la Unión Europea.

Gender Revolution. Relativismo en acción, trata de explicar que, en cada ámbito del vivir público, hay que reconocer como fundamento de la familia la diferencia sexual entre el hombre y la mujer.

“La desregulación de las normas sexuales conduce a la destrucción de la cultura”, afirma Gabriele Kuby

Su último libro, publicado hace un año, “La revolución sexual global. Destrucción de la libertad en nombre de la libertad”, habla sobre la sexualidad en la sociedad moderna y europea que trata de “la desregulación de las normas sexuales conduce a la destrucción de la cultura”.

La Declaración Universal de los Derechos del Hombre de 1948 establece que la familia es el núcleo de la sociedad y que necesita una reglamentación moral para existir”.

En una entrevista que recoge Acción Familia, Gabriele Kuby habla desde su experiencia del problema que supone que en el sexo moderno no haya reglas. “Yo pertenezco a la generación del ‘68 y participé activamente en el movimiento. Después de mi conversión se me cayeron las vendas de los ojos”, afirma Kuby.

Gabriele Kuby / WikipediaGabriele Kuby / Wikipedia

En la entrevista, esta socióloga alemana cuenta que todo el mundo percibe los efectos del vuelco de los valores y de la destrucción de la familia, pero que son pocos los que se dan cuenta que, detrás de ese vuelco, se esconde una estrategia de las élites de poder, desde la ONU, la UE y las altas finanzas.

“La desregularización de las normas sexuales se transmite hoy al ser humano como parte de la libertad, pero ¿qué ocurre cuando el impulso sexual no se controla? Que el otro es considerado sólo como objeto de la propia satisfacción sexual”.

 

Esta crisis está basada en el feminismo radical y el marxismo

 

Gabriele Kuby explica los motivos de esta crisis que sufre nuestra civilización. Afirma que el salto definitivo fue la revolución cultural del 68, hecha por estudiantes e hijos de la burguesía que se dejaron seducir por las teorías marxistas; el feminismo radical y la liberación sexual.

“Las palabras que resumían este propósito eran: cuando tu sexualidad sea ‘liberada’, es decir, cuando hayas abatido cualquier tipo de condicionamiento moral, entonces podrás construir una sociedad libre de la opresión”.

Una de las referencias más importantes para Kuby ha sido el estudio de Marguerite A. Peeters, La globalización de la revolución cultural occidental, que según la autora, “me ha abierto los ojos”.

La socióloga explica que “el objetivo de la onu o planned parenthood es reducir la población y crear un nuevo orden mundial”

“La revolución sexual global es promovida por las élites en el poder. No sólo la UE, ONU, etc. sino grupos industriales globalizados, grandes fundaciones como Rockefeller y Guggenheim,personalidades como Bill y Melinda Gates, Ted Turner y Warren Buffet, y grandes ONG como la International Planned Parenthood Federation y la Unión Internacional de Lesbianas y Homosexuales (ILGA)” explica.

“Todos tienen un interés común: reducir el crecimiento de la población en este planeta. El aborto, el control de la natalidad mediante los anticonceptivos, la destrucción de la familia: todo esto sirve a su objetivo, que es la creación de un nuevo orden mundial”.

 

La teoría Gender entrega poder a los déspotas

 

Durante la entrevista se le pregunta por el concepto de “Gender”. Gabriele Kuby explica que el concepto de “Gender” supone que cualquier orientación sexual es equivalente y debe ser aceptada por la sociedad.

“Quien se contraponga a esto”, explica la socióloga, “es discriminado como “homófobo”. Se trata de un ataque mundial al orden de la creación y, por ende, a toda la humanidad. Esto destruye el fundamento de la familia y entrega a los déspotas de turno la persona, que ya no consigue reconocerse hombre o mujer”.

En esta situación de “revolución sexual global”, Gabriele Kuby explica que la tarea de los cristianos es, ante todo, “poner orden en nuestra vida sexual, para que así la vocación humana esté a la altura del verdadero amor, el amor que da la felicidad”.

 

 

 

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