Domingo, 23 Diciembre 2012 12:52

Se enfría el mercado laboral

Las perspectivas no son favorables y ponen un freno al consumo

 

 En los próximos días se conocerán los datos oficiales sobre la situación del
mercado de trabajo correspondiente al segundo trimestre. Existen varios
indicios de que no se habría generado empleo durante los primeros seis meses
de 2012.

 La caída en la inversión y el estancamiento de la actividad, junto a la mayor
cantidad de suspensiones y despidos, configura en el mejor de los escenarios un
freno en la incorporación de trabajadores.

 Los datos oficiales del primer trimestre de 2012 muestran una desaceleración
de la creación de empleo. La cantidad de ocupados creció sólo 0,6% i.a., el
menor incremento para los primeros tres meses del año desde 2002.

 En términos desestacionalizados se observa una caída del empleo del 0,5%
respecto de fines de 2011.

 El Índice de Demanda Laboral se redujo 31% i.a. en el Gran Buenos Aires (GBA)
y 21% i.a. en Rosario entre enero y junio de 2012. El dato de julio del GBA
confirma que la tendencia persiste en el inicio del tercer trimestre (-35% i.a.).

 En los primeros seis meses del año aumentó seis veces la cantidad de despidos
con respecto al mismo período de 2011 y las suspensiones crecieron 47% i.a.
Los registros son únicamente superados por los del primer semestre de 2009.

 A diferencia de la crisis de 2008-2009, donde el empleo público compensó las
caídas del sector privado, el deterioro de las cuentas fiscales de las provincias y
de la Nación pone un límite a la capacidad del Estado como empleador.

 Preocupa especialmente la situación de las PyMEs, principales generadoras de
empleo en la Argentina. El margen de maniobra de las firmas de menor tamaño
es acotado, particularmente en contextos económicos adversos.

 Las perspectivas de empleo en la segunda mitad del año son poco alentadoras.
La expectativa neta de empleo del relevamiento de Manpower se ubica en
terreno positivo pero muestra una tendencia declinante para el tercer trimestre.

 Sin embargo, de la encuesta de IDEA de Junio 2012 se desprende que los
empresarios que prevén disminuir su dotación de personal en los próximos doce
meses superan a los que esperan aumentarla.

 En síntesis, las perspectivas de empleo lucen poco favorables para lo que resta
de 2012. Como la ocupación no va a crecer, es probable que se observe un leve
incremento del desempleo en nuestro país.

 La combinación de menor cantidad de horas trabajadas y aumentos nominales
acordados en paritarias algunos puntos por debajo de 2011, le ponen un freno
al gasto de los hogares.

Nº 886

Buenos Aires, 17 de agosto de 2012Se frena la creación neta de empleo
En pocos días se conocerán datos oficiales sobre la situación del mercado de
trabajo, correspondientes al segundo trimestre. Existen varios indicios acerca de
que no se habría generado empleo durante los primeros seis meses de 2012, en
concordancia con las últimas declaraciones del Ministro de Trabajo.

La caída en la inversión y el estancamiento de la actividad, el menor uso de la
capacidad instalada en la industria y la mayor cantidad de suspensiones y despidos,
configura en el mejor de los escenarios un freno en la incorporación de
trabajadores (puede incluso haber reducción de la cantidad de ocupados).

Por ejemplo, los últimos datos oficiales correspondientes al primer trimestre de
2012 muestran una clara desaceleración de la creación de empleo con respecto al
mismo período de 2011. La cantidad de ocupados creció sólo 0,6% i.a., el menor
incremento interanual para los primeros tres meses del año desde 2002.

También preocupa la fuerte caída de la cantidad de ocupados en el primer
trimestre respecto de los últimos tres meses de 2011 (-1,5%). Si bien por
cuestiones estacionales entre enero-marzo el empleo tiende a reducirse con
relación al trimestre anterior, esta disminución supera incluso la registrada en el
primer trimestre de 2009 (-0,7%). De hecho, en términos desestacionalizados, se
observa una caída del empleo del 0,5% respecto de fines de 2011.

En particular, según datos también oficiales, la actividad económica se estancó
en el segundo trimestre de 2012 y la industria registró una disminución de 3,3%
i.a. en su producción cerrando el semestre con una leve caída (-0,6% i.a.)

Según la UIA, la caída del producto industrial en el primer semestre del año fue de -1,7% i.a.Como consecuencia, el empleo industrial comenzó a resentirse. Aunque por el
momento, el ajuste se concentró principalmente en las horas trabajadas. Según el
INDEC, en el segundo trimestre del año la cantidad de obreros ocupados en la
industria creció 1,6% i.a. desacelerando su ritmo de expansión respecto del alza del
3,3% de 2011, mientras que la cantidad total de horas trabajadas cayó 1,7% i.a.

Algo similar se observa en la Construcción. El Indicador Sintético de Actividad de
la Construcción (ISAC), que también elabora el INDEC, muestra una leve caída del
sector durante el primer semestre. En este contexto, no sorprende que el empleo
sectorial durante los primeros cinco meses del año no haya crecido respecto al
mismo período de 2011 (-0,1% i.a.).

Por su parte, el Índice de Demanda Laboral desarrollado por la Universidad
Torcuato Di Tella se redujo 31% i.a. en el GBA y 21% i.a. en Rosario entre enero y
junio de 2012. El dato de julio del Gran Buenos Aires confirma que la tendencia
persiste en lo que va del tercer trimestre (-35% i.a.).

Además, en los primeros seis meses del año aumentó seis veces la cantidad de
despidos con respecto al mismo período de 2011 y las suspensiones crecieron 47%
i.a. En ambos casos, los registros son únicamente superados por los del primer
semestre de 2009.

Vale destacar que la inversión cayó en el primer semestre ya que tanto la
construcción como la cantidad de bienes de capital importados –factores que
representan más de 80% del gasto de capital- se contrajeron 1% i.a. y de 32%
i.a., respectivamente. Dada la fuerte correlación existente entre la inversión y la
demanda de empleo, es poco probable que haya crecido la cantidad de ocupados.

A diferencia de lo ocurrido en la crisis de 2008-2009, donde el empleo público
compensó la caída en la ocupación en el sector privado, el deterioro de las cuentas
fiscales de las provincias y, en menor medida, de la Nación, pone un límite a la
capacidad del Estado como empleador.

Por último, preocupa especialmente la situación de las PyMEs, principales
generadoras de empleo en la Argentina. A diferencia de las grandes empresas, el
margen de maniobra de las firmas de menor tamaño es más acotado,
particularmente en contextos económicos adversos.

Habrá que esperar a que se den a conocer cifras finales y oficiales del mercado
laboral para saber si en el segundo trimestre efectivamente se destruyeron puestos
de trabajo. Pero no hay mucho margen para buenas noticias: en el mejor de los
casos, el empleo en la economía argentina se estancó.


Según datos del Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (IERIC).Perspectivas para el cierre de 2012
Las perspectivas de empleo para la segunda mitad del año son poco alentadoras.
De hecho, las expectativas se han deteriorado tanto a nivel agregado como
sectorial.

Por caso, la expectativa neta de empleo
que surge del relevamiento de 
Manpower, se ubica en terreno positivo pero muestra una tendencia declinante para
el tercer trimestre (ver gráfico). Asimismo, de la encuesta de IDEA de Junio 2012
se desprende que los empresarios que prevén disminuir su dotación de personal en
los próximos doce meses superan a los que esperan aumentarla.

Algo similar se desprende de las encuestas sectoriales del INDEC sobre la
industria y la construcción: las expectativas netas de empleo para el tercer
trimestre son magras.

Asimismo, si bien se espera que el nivel de actividad se estabilice, no se prevé 

un repunte de la inversión en lo que resta del año, ya que la mayor intervención 

sobre la economía ha afectado negativamente las expectativas.
Un punto adicional que tampoco favorece la creación de empleo es el
encarecimiento relativo del costo salarial producto de la apreciación cambiaria.

Además, en perspectiva, preocupa que el capital –principalmente importado– se ha
abaratado significativamente respecto del trabajo.


El diferencial entre el porcentaje de empresas que esperan aumentar su dotación de trabajadores
respecto de los que estiman reducirla.Por todos estos motivos, las perspectivas de empleo lucen poco favorables para
lo que resta de 2012, ratificando que éste será “un año difícil para el mercado
laboral” (Ver ISE Nº 872).

Más aún, como la ocupación no va a crecer, lo más probable es que se observe
un leve incremento del desempleo en nuestro país ya que, año tras año,
generalmente son más los trabajadores que entran al mercado laboral que los que
se retiran.

En este contexto es deseable que el Ejecutivo reduzca la incertidumbre para
ayudar al empleo y que tome medidas paliativas para sostener los ingresos de la
población, como el Programa de Recuperación Productiva (REPRO).

Este último punto no es menor, ya que esperamos una reducción de la cantidad
de horas trabajadas (son más flexibles al ciclo económico) y/o un deterioro de la
calidad del empleo, lo que significa menores ingresos laborales.

La combinación de menor cantidad de horas trabajadas y aumentos nominales
acordados en paritarias algunos puntos por debajo de 2011, le ponen un freno al
gasto de los hogares. Efectivamente, a diferencia del año pasado, no hay boom de
consumo en la economía e incluso se observan caídas en algunos sectores, como
por ejemplo en las ventas minoristas.

Fuente: ecolatina.com 17-08-2012