Pedro Pablo Ramirez 1943 - 1944

Pedro Pablo Ramírez (La Paz, Entre Ríos, 30 de enero de 1884 - Buenos Aires, 12 de mayo de 1962) fue un militar argentino, que ejerció de facto la presidencia de la Nación entre 1943 y 1944. Formó parte de la llamada Revolución del 43.

Ramírez era teniente en 1911 cuando se incorporó al ejército alemán; lucharía en ese bando durante la Primera Guerra Mundial. A su regreso a la Argentina, completó su carrera en la Escuela de Guerra. En 1917 se casó en Buenos Aires con María Inés Lobato Mulle (1892-1947), nacida en Azul, Bs.As., con quien tuvo cuatro hijos.

El golpe de Estado de septiembre de 1930 contra Hipólito Yrigoyen lo incluyó entre los hombres más activos del movimiento. Jefe del Servicio de Informaciones del Estado Mayor del general José Félix Uriburu, había participado de manera destacada en los preparativos del golpe. Uriburu lo enviaría a Italia como agregado militar.

El 17 de noviembre de 1942, el presidente Ramón Castillo lo designó Ministro de Guerra en reemplazo del general Tonazzi, un partidario del general Agustín Pedro Justo, a quien Castillo temía por sus veleidades golpistas. Ramírez pertenecía al Grupo de Oficiales Unidos (GOU), de tendencia nacionalista y «neutralista» ante la Segunda Guerra Mundial, que se opuso a la candidatura del conservador Robustiano Patrón Costas a la presidencia, partidario de que Argentina entrara a la Segunda Guerra Mundial.

Revolución del 43. Presidencia del General Pedro Pablo Ramírez

En los últimos días de mayo de 1943 un grupo de dirigentes de la Unión Cívica Radical le propuso al General Pedro Pablo Ramírez encabezar una fórmula presidencial contra el candidato oficialista. Enterado el presidente Castillo le exigió la renuncia el 3 de junio, hecho que desencadenó la llamada Revolución del 4 de junio de 1943, un golpe de estado encabezado por el General Arturo Rawson y el propio General Ramírez y dirigido por el GOU, que depuso al Presidente Castillo.

Originalmente asumió como presidente el General Rawson, pero debido a su empeño en designar en el gabinete a un grupo de ministros reconocidamente conservadores y derechistas, fue desplazado por los militares para designar en la presidencia al General Ramírez, quien asumió la presidencia de la Nación el 7 de junio.

Ramírez gobernó sólo siete meses. Designó como Ministro de Relaciones Exteriores al Contralmirante Segundo Storni un nacionalista moderado aliadófilo, partidario de que la Argentina le declarara la guerra al Eje. Sin embargo, pocos meses después, la publicación por parte de la embajada de Estados Unidos de una carta reservada de Storni pronunciándose a favor de la ruptura de relaciones con Alemania, generó un escándalo público que causó la renuncia de Storni y su reemplazo por Alberto Gilbert, hasta entonces a cargo del ministerio del Interior y partidario de mantener la neutralidad.

Las primeras medidas adoptadas por Ramírez tuvieron contenidos contradictorios pero en general estuvieron dirigidas a reprimir a los sectores sociales y políticos: disolución del Congreso Nacional, clausura de la CGT Nº2 donde se habían organizado los sindicatos comunistas y sanción de un régimen limitativo de la acción sindical, intervención de la Universidad Nacional del Litoral, disolución de Acción Argentina donde se organizaban los sectores belicistas.

Estas medidas abrirían la confrontación con amplios sectores políticos y sociales, y en especial con el movimiento estudiantil.

Simultáneamente con estas medidas el gobierno de Ramírez ordenó la rebaja de alquileres, que tuvo un efecto positivo entre los trabajadores y los arrendatarios rurales, y la creación de una Comisión Investigadora del escándalo de la CADE, que tenía como misión profundizar la lucha contra la corrupción.

Pocos días después de asumir dejó de emplear el rótulo provisional en la descripción pública del gobierno, desengañando así a la mayoría de los partidos políticos que habían saludado el golpe como la antesala de un retorno al orden democrático interrumpido durante la Década Infame (1930-1943). Declaró públicamente que la tarea de su gobierno era "renovar el espíritu nacional y la conciencia patria" y "dar contenido ideológico argentino al país entero".

Política educativa y cultural

En el plano cultural, el gobierno de Ramírez encomendó la educación al sector nacionalista caracterizado por su ideología católica-hispanista, opuesto al laicisimo adoptado por el Estado argentino desde la Constitución de 1853. Nombró inicialmente al ultraderechista Jordán Bruno Genta como interventor de la Universidad Nacional del Litoral, y a fin de año al católico nacionalista Gustavo Martínez Zuviría, como Ministro de Educación. El movimiento estudiantil dirigido por la Federación Universitaria Argentina se opuso frontalmente al gobierno.

Disolvió la Federación Universitaria y los partidos políticos, reintrodujo la enseñanza religiosa optativa en las escuelas, e implantó una severa censura en la prensa, prohibiendo, entre otros medios, la estadounidense TIME (el 29 de noviembre de 1943), que había criticado duramente la neutralidad argentina en la Segunda Guerra.

El 14 de octubre estableció la veda radiofónica del lunfardo, por considerarlo de origen criminal y moralmente repugnante. Debido a ello las letras de algunos tangos debieron modificarse para su transmisión pública. Bajo su auspicio se creó también la Policía Federal Argentina.

Política de industrialización

El 10 de agosto de 1943 Ramírez decretó la constitución de la primera sociedad mixta industrial, prevista en la ley que estableció la Dirección General de Fabricaciones Militares bajo el gobierno de Castillo. Industrias Químicas Nacionales se fundó para la explotación de las minas de azufre en la provincia de Salta. Se creó el Fondo de Crédito Industrial, que proporcionaba financiamiento barato a largo plazo para el sector industrial.

Farrel y Perón. Caída de Ramírez

Fue durante la etapa final de su gobierno que comenzó a emerger la figura del entonces Coronel Juan Perón, quien había establecido una alianza precaria con los sindicatos, principalmente los socialistas, para hacerse cargo del irrelevante Departamento de Trabajo, transformarlo en Secretaría de Trabajo y Previsión e impulsar desde allí un programa de reformas laborales de acuerdo a las reivindicaciones sindicales tradicionales.

Simultáneamente, en octubre de 1943, el general Edelmiro Farrell fue designado vicepresidente de la República, reteniendo también el Ministerio de Guerra.

El 26 de enero de 1944, Ramírez presionado rompió relaciones con Alemania y Japón. La abrupta decisión se debió esencialmente a la ya insostenible presión de Estados Unidos. La decisión provocó una fractura entre los distintos sectores nacionalistas llevando a la renuncia del Ministro Martínez Zuviría, representante del ala más derechista que manifestó públicamente su descontento.

Creyéndose fuerte, Ramírez, enterado de que se tramaba destituirlo, decidió exigirle a Farrell su alejamiento del Ministerio de Guerra. Farrell pareció aceptar la orden, pero organizó una asamblea del GOU, la última, en la que se decidió disolver el grupo y exigirle la renuncia a Ramírez. El 24 de febrero Ramírez "delegó el cargo" interinamente en el General Edelmiro Farrell y el 9 de marzo renunció, para retirarse de la vida pública.

Falleció en Buenos Aires en 1962.


Mensaje de Jesús acerca del liderazgo

 

29 de Agosto del 2012
Fiesta del martirio de san Juan Bautista

 
“Yo soy tu Jesús, nacido Encarnado.”
 
“Nuevamente vengo para buscar su apoyo en oración a favor de la rectitud.  Cada santo al que diariamente le rezan fue modesto;  esto significa que la santificación se alcanzó muriendo a sí mismos y viviendo para Dios y los demás.  No hay perfección en la santidad fuera de esto.”
 
“Ustedes pueden identificar a los verdaderos líderes de ese modo.  Si sus políticas no apuntan al bienestar de la gente, sino solamente son favorables para sí mismos y para sus ansias de poder, entonces ellos están lejos del liderazgo respetable.  Cuando hacen caso omiso de las leyes vigentes y la libre voluntad tiene prioridad sobre la realidad de la Voluntad de Dios, ustedes no tienen liderazgo respetable.”
 
“Cuando los líderes están tan admirados de su alta posición que abusan de su autoridad y llevan a muchos por mal camino, ellos tientan Mi justicia para que intervenga.”
 
“Aprendan del camino que siguieron los fariseos en Mis tiempos.  Ellos estaban tan satisfechos consigo mismos, que Dios no importaba.  Cada generación ha visto el ascenso y la caída de liderazgos que, ávidos de más y más poder, cayeron en la corrupción y en el colapso final.”
 
“Muchas naciones y muchos líderes están siguiendo este sendero.  Siempre deben defender la verdad, independientemente de quién o qué poder o autoridad se oponga a ustedes.”
 
“Cuando Yo regrese, no habrá corrupción de liderazgo.  Sus opciones serán claras y justas. Mientras tanto, tienen que discernir cuidadosamente lo que se les está diciendo que hagan o que no hagan, y tienen que elegir conforme a la verdad.”

 

Fuente: www.amorsanto.com

 

Info adicional

  • Fin de mandato: Concluye