Pedro Eugenio Aramburu 1955 - 1958

Pedro Eugenio Aramburu (n. Río Cuarto, Córdoba, Argentina, 21 de mayo de 1903 - Timote, Buenos Aires, Argentina, 1 de junio de 1970) fue un militar y político argentino, gobernante de facto de la Argentina, autotitulado presidente (1955-1958), durante la dictadura militar denominada Revolución Libertadora.

En 1962, fue fundador de Unión del Pueblo Argentino (UDELPA), partido que sostuvo su candidatura presidencial en las elecciones de 1963, en la que salió tercero. En 1970 fue secuestrado y asesinado por la organización guerrillera Montoneros.

Nació en la provincia de Córdoba y sus padres fueron Carlos Aramburu Nuñez y Leocadia Clivet o Cilveti. En 1933 se casó en Santiago del Estero con la maestra Sara Lucía Herrera Contreras (1910-1997), natural de esa ciudad, con la que tuvo dos hijos: Sara Elena y Eugenio Aramburu Herrera.

Comenzó sus estudios en el Colegio Militar de la Nación, alcanzando sucesivamente los grados de Subteniente (1922), y Mayor (1939). Fue profesor de la Escuela Superior de Guerra en 1943. General de Brigada en 1951 y Comandante en Jefe del Ejército en 1955, fue ascendido a Teniente General en 1958.

Actuación política

Fue uno de los propulsores de la autodenominada Revolución Libertadora que derrocó al gobierno constitucional de Juan Domingo Perón el 16 de septiembre de 1955 y que designó como presidente de facto al general Eduardo Lonardi.

Sin embargo, tras el derrocamiento de Peron en 1955, la política de Lonardi fue conciliadora hacia el peronismo. Esto provocó que el 13 de noviembre de 1955 las fuerzas armadas lo reemplazaran en el cargo por el general Aramburu. El nuevo gobierno mantuvo como cuerpo asesor la "Junta Consultiva" integrada por políticos pertenecientes a partidos y sectores que se habían opuesto al gobierno peronista.

Uno de los principales objetivos de la Revolución Libertadora fue la "desperonización del país", por lo que se investigó y en algunos casos se procesó a los funcionarios del gobierno derrocado, se intervino la CGT, se destruyeron todos los símbolos del peronismo que habían sido incorporados al aparato del Estado y se llegó a prohibir la sola mención del nombre de Perón, quien pasó a ser llamado en los medios como el "ex presidente", el "tirano prófugo" o bien "el dictador depuesto". El peronismo contestó con una serie de huelgas y sabotajes, iniciando lo que dio en llamarse la Resistencia Peronista.

También se dejaron sin efecto los nombres alusivos al peronismo tales como Eva Perón, Juan Domingo Perón, 26 de julio, 8 de octubre, 7 de mayo y 17 de octubre entre otros, que designaban a calles, plazas, estaciones de subterráneo y de ferrocarril (la estación Presidente Perón retomó su nombre de Retiro), municipios, escuelas, hospitales y otros establecimientos públicos. También se cambió el nombre de las provincias Eva Perón (que tomó el nombre de La Pampa y Presidente Perón (que pasó a denominarse Chaco) y de la ciudad Eva Perón que retornó al nombre de La Plata.

En el área cultural se creó el Fondo Nacional de las Artes, se dejó sin efecto la prohibición de funcionar que afectaba a entidades tales como la Sociedad Científica Argentina, el Colegio Libre de Segunda Enseñanza y el teatro independiente IFT y se restituyó la autonomía a las universidades públicas permitiendo así que sus autoridades pasaran a ser elegidas por los claustros de profesores, egresados y alumnos.

En la noche del 9 de junio de 1956 comenzó una insurrección cívico-militar comandada por el general Juan José Valle. El movimiento actuó en varias partes del país, pero fue rápidamente desbaratado y durante los enfrentamientos los sublevados mataron a tres personas -Blas Closs, Rafael Fernández y Bernardino Rodríguez- y tuvieron a su vez dos muertos -Carlos Yrigoyen y Rolando Zanera- sin contar, por supuesto, los que fueron luego fusilados.

Sobre el propósito de los rebeldes dice Page:
"El manifiesto que delineaba los objetivos del movimiento era un tanto vago; llamaba a elecciones a la brevedad posible y exigía la preservación del patrimonio nacional pero no decía nada respecto a Perón. Aunque un grupo de peronistas, individualmente, se unieron a la conspiración y las bases del partido la consideraban como un intento de entronizar nuevamente al conductor, la resistencia peronista se mantuvo a la distancia"

Por orden del gobierno militar fueron fusilados Valle y otros 17 militares, así como unos 15 civiles en lo que el escritor Rodolfo Walsh llamó más tarde la Operación Masacre. Perón no respaldó la sublevación y así cuenta Miguel Bonasso:
"En carta a Cooke, Perón criticó acerbamente "el golpe militar frustrado", que atribuyó a "la falta de prudencia que caracteriza a los militares". Después, los acusó de haberlo traicionado y conjeturó que, de no haberse ido del país, lo hubieran asesinado "para hacer méritos con los vencedores".

Por su parte el historiador Joseph A. Page dice sobre el episodio:
"En una carta que Perón envió a John William Cooke el mismo día del levantamiento de Valle, no había la más mínima traza de compasión por los militares rebeldes. El conductor criticaba su apresuramiento y falta de prudencia y aseguraba que sólo su ira por haber debido sufrir el retiro involuntario los había motivado a actuar".

La dictadura militar de Aramburu hizo ingresar al país en el Fondo Monetario Internacional y disolvió el IAPI pero mantuvo algunas medidas proteccionistas que venían de décadas anteriores. Así la Junta Nacional de Granos y la Junta Nacional de Carnes controlaron la exportación de estos productos. Para fomento de la tecnología agropecuaria se creó el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria y para la explotación de carbón en Río Turbio se creó (YCF). También se inauguraron usinas y oleoductos.

En 1957 se convocaron elecciones para una Asamblea Constituyente, en un marco de proscripción del peronismo. Estas elecciones provocaron la división de la Unión Cívica Radical al consolidarse un sector acuerdista con el peronismo, liderado por Arturo Frondizi. Al retirarse los constituyentes de Frondizi, la Asamblea Constituyente se limitó a recuperar el texto de 1853 y aprobar un amplio conjunto de derechos sociales que se incluyeron como artículo 14 bis.

Finalmente, Aramburu convocó a elecciones en las cuales no podía presentarse el Partido Peronista que continuaba proscripto, si bien lo hacían algunos nuevos partidos, llamados neoperonistas integrados por políticos peronistas. Perón optó por pactar su apoyo con Arturo Frondizi, quien ganó el 23 de febrero de 1958 y asumió el poder el 1* de mayo del mismo año, pese a las presiones de algunos sectores militares que se oponían, y Aramburu solicitó de inmediato su retiro del ejército.

En las elecciones de 1963, con el peronismo aún proscripto, se presentó como candidato a presidente por la Unión del Pueblo Argentino (UDELPA), obteniendo el tercer lugar en número de sufragios. El Colegio Electoral nombró luego como presidente a Arturo Umberto Illia que en las elecciones había obtenido el primer lugar con el 22 por ciento de los votos.

Su muerte

Pedro Eugenio Aramburu fue secuestrado el 29 de mayo de 1970 en la primera acción pública de los Montoneros. En cautiverio, fue acusado por su accionar durante el Golpe de Estado de 1955, los fusilamientos de José León Suárez de 1956 y la desaparición del cadáver embalsamado de Eva Perón. La organización Montoneros denominó las acusaciones "juicio popular", y dispuso su muerte. Aramburu fue asesinado por Fernando Abal Medina de un tiro de pistola en el sótano de la estancia La Celma en la localidad de Timote (partido de Carlos Tejedor, provincia de Buenos Aires).

Sobre esta muerte se escribirían posteriormente variados y extensos textos, aprobando o criticando la decisión de la organización guerrillera. Los Montoneros publicaron un reportaje el 3 de septiembre de 1974 en su revista "La Causa Peronista" en el que Mario Firmenich y Norma Arrostito relatan la operación.8 Diversos periodistas y escritores emitieron también sus opiniones: "Aún cuando Aramburu hubiese sido responsable de numerosos crímenes, su muerte lo único que hace es añadir otro asesinato a la lista. No resuelve, ni anula, ni compensa nada. Es otro crimen."
Según el historiador Carlos Altamirano:

"A comienzos de 1970 era un secreto a voces que Aramburu estaba a la búsqueda de un acuerdo con Perón para una salida electoral y, por supuesto, los Montoneros no lo ignoraban. "Actualmente Aramburu significa una carta del régimen", consignaba el primer comunicado de la agrupación armada, que denunciaba el propósito de engañar al pueblo en una falsa democracia. (...) Anular esa "carta del régimen" significaba anular la posibilidad de que el peronismo fuera desviado de su destino revolucionario"

La sentencia que se dictó a raíz de la muerte de Aramburu condenó a varios de los autores por el delito de homicidio, pero las penas no llegaron a cumplirse pues fueron aministiados al llegar Héctor José Cámpora a la presidencia.

En 1974 el cuerpo de Aramburu fue secuestrado con el fin de presionar al gobierno constitucional de Perón a traer el cadáver de Evita, que se encontraba en la quinta "17 de octubre" de propiedad de Perón en España. Este hecho fue reconocido por la organización Montoneros.

Sus restos se encuentran en el Cementerio de la Recoleta, en la bóveda que el arquitecto Alejandro Bustillo diseñó en 1972. Una calle en el partido de San Isidro (Buenos Aires) lleva su nombre.


 

Mensaje de San Pedro acerca del buen liderzgo

 

29 de Junio del 2012
Fiesta de san Pedro y san Pablo

 
San Pedro dice:  “Alabado sea Jesús.”
 
“En estos días, el título y la autoridad están siendo usados para oponerse a la verdad.  Yo no estoy aquí para dar gusto a quienes tienen poder, sino para respaldar la verdad.  Tengo libertad de expresión porque vengo del Cielo.  De esta forma puedo guiar a los seguidores de esta Misión por los obstáculos hacia su propia salvación.”
 
“La verdad tiene que tomar el mando de los corazones de todos los líderes de gobierno a fin de que se conserven los derechos y se restaure la verdadera democracia.  Si los ciudadanos de esta otrora gran nación vieran el mal en acción en el trasfondo en Washington, no habría elecciones en noviembre, sino habría una revolución del bien contra el mal.”
 
“No es este el momento en la historia para tener miedo de hablar a favor de la verdad.  Es el tiempo en que la verdad tiene que enfatizarse como la única solución.”

 

Fuente: www.amorsanto.com

Info adicional

  • Fin de mandato: Concluye